8 de septiembre 2007 - 00:00

Líderes de APEC firmaron un acuerdo sobre el cambio climático

Los líderes de la región Asia-Pacífico acordaron el ayer un "objetivo de aspirar a largo plazo" reducir las emisiones de gas de efecto invernadero, pero no metas vinculantes.

Se prevé que los líderes finalicen su cumbre hoy, cuando instarán a llegar a una conclusión en las conversaciones por el comercio mundial.

El primer ministro australiano, John Howard, dijo a periodistas que los 21 líderes acordaron una "Declaración de Sidney" sobre el cambio climático, llamándolo "un nuevo consenso internacional".

Howard resaltó que los líderes coincidieron en la necesidad de todas las naciones, desarrolladas y en desarrollo, de contribuir de acuerdo a sus propias capacidades y circunstancias para reducir los gases de efecto invernadero.

"Somos serios con respecto a un enfoque sensato, compatible con nuestras diferentes necesidades económicas, del gran desafío que significa el cambio climático", dijo al final del primer día de la cumbre de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC por sus siglas en inglés).

Los grupos ecologistas lo consideraron un fracaso porque no tuvo metas vinculantes.

"La Declaración de Sidney es solamente una distracción de Sidney de la acción real contra el cambio climático", afirmó la activista por la energía de Greenpeace, Catherine Fitzpatrick.

La declaración fue considerada como un compromiso entre las economías ricas y pobres de la APEC, que juntas representan el 60 por ciento de la economía mundial.

Las economías en desarrollo, lideradas por China e Indonesia, se opusieron a comprometerse con objetivos vinculantes porque creen que perjudicarían el crecimiento económico. Argumentan que las naciones desarrolladas deben asumir más responsabilidad frente al cambio climático.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha pedido a la APEC que tenga más flexibilidad en las conversaciones del comercio mundial, diciendo que la ronda Doha era "una oportunidad única para esta generación".  

  • Protestas

    Los 21 líderes de la región Asia-Pacífico se reunieron ayer bajo un fuerte cordón de seguridad en la Casa de la Opera de Sidney, mientras miles de manifestantes marcharon para protestar contra la guerra de Irak y el calentamiento global.

    La policía temía que la protesta pudiera tornarse violenta, pero terminó pacíficamente, aunque más tarde 17 personas fueron detenidas por pelear contra la policía.

    Ahora los habitantes de Sidney se cuestionan si los 140 millones de dólares que costó la operación, destinados al despliegue de 5.000 policías y tropas, una barredora de minas en el puerto, una valla de seguridad que dividió a la ciudad en dos, y la compra de un cañón de agua, pudo haber sido excesiva.


  • "La principal razón por la que estamos aquí es para protestar por el dinero que se gastó en la seguridad", declaró la trabajadora social Bridget Hennessey en la marcha de ayer.

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