5 de febrero 2004 - 00:00
Médicos salvaron pierna a Kohan, que sigue grave
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Alberto Kohan, herido de gravedad en la noche del martes por un arma de caza, fue trasladado ayer desde Río Negro a la Capital Federal, donde llegó después del mediodía para ser asistido en una clínica privada.
Kohan ingresó al quirófano de la Fleni -una institución especializada en terapia de lesiones cardiovasculares-apenas fue traído de Viedma a mediodía de ayer, y anoche quedó alojado en la habitación 862 del instituto, acompañado por su esposa Marta y el dirigente menemista Adalberto Assad.
También estaba Fernando García, guía que suele acompañar a Kohan en partidas de caza de jabalíes, ñandúes y astados en el sur del país. Vive en Bahía Blanca y había invitado a Ko han a cazar jabalíes esta semana. Los allegados a Kohan contaron que éste se había resistido a la invitación, pero se dejó traicionar por su afición a este deporte y terminó aceptando la salida con final tan terrible.
Renda explicó que esa especialidad se ejerce de noche y el arma se usa o para batir al animal o para darle el tiro de gracia si se lo alcanza con un arma larga.
• Hemorragia
Mientras Kohan manipulaba esa arma cargada -algo desaconsejado para hacer bajo techo y más para un experto en caza mayor como el ex secretario -se le cayó al suelo y disparó un proyectil que le impactó por atrás en la pierna, a la altura de la rodilla. La consecuencia inmediata, según relataron los compañeros de partida de Kohan, fue una severísima hemorragia que Renda intentó paliar con un torniquete que no logró impedir una importante pérdida y el consecuente shock.
La fuerza del proyectil, además, había destrozado la cabeza de la tibia y peroné. Como ilustró uno de los testigos, la pierna de Kohan había quedado unida al fémur apenas por unos músculos y muy dañados.
Los acompañantes tenían un teléfono celular pero no había señal para pedir auxilio. Se lo subió a la caja de una camioneta -donde se improvisó una camilla colocándosele la parte inferior de una cama y un colchón, para tratar de trasladarlo de la mejor manera posible. Así viajaron cerca de cincuenta kilómetros, en la noche, por un camino de la costa, de tierra.
En tanto desde un celular satelital se informó del hecho a la sala médica del balneario El Cóndor, ubicado a 30 kilómetros de Viedma, desde donde se dispuso el inmediato envío de una ambulancia, a los efectos de encontrarse con el vehículo que llevaba a Kohan.
Esto se concretó y a medianoche el herido ingresó al hospital provincial rionegrino Artémedis Zatti, donde se dispusieron las acciones de emergencia para hacer frente a la situación.
La intervención quirúrgica, por demás compleja, llevó cerca de cuatro horas.
El director de ese hospital, José Pacayú, en un informe médico, al mediodía de ayer, reveló que tras esa primera intervención, se haría necesaria una nueva a los efectos de normalizar la situación del paciente, lo que se concretaría ahora en Buenos Aires.
«El primer tratamiento fue para recuperar la circulación en la pierna, afectada por una herida de importantes dimensiones en la cavidad interna de la rodilla y se le «aplicó un tutor externo al hueso también seriamente comprometido por el traumatismo», explicó.
En la madrugada, cuando Kohan había recibido la primera atención en el hospital de Viedma, llegaron por vía aérea en una nave privada del tipo Citation, sus familiares y dos facultativos desde esta capital.
El director del aeropuerto, Julio Isidro Pérez, debió autorizar la apertura de la estación aérea para que descendiese el Citation.
A esa hora, el propio gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, y otras personalidades políticas locales, estaban en el hospital acompañando al ex funcionario.
La principal preocupación en ese momento no era, como dijo, salvar el miembro de Kohan, sino compensarlo por los efectos de la fuerte hemorragia que puso en serio peligro su vida y habría producido lesiones en algunos órganos.
Se indicó que hubo dos circunstancias que ayudaron para salvarle la vida: que hubiera un teléfono celular satelital -con lo que se logró agilizar el operativo sanitario de urgencia-como asimismo que el dueño del campo hiciera el primer torniquete.



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