Uno de esos casos que suceden una vez cada un millón de oportunidades, ocurrió en Middlesbrough, Reino Unido. Los mellizos Layton y Kayton Richardson, a pesar de ser hermanos son de diferente color. Cuando nacieron nadie se dio cuenta de que había algo raro. «Eran prácticamente del mismo color», señaló Kerry Richardson, la orgullosa madre. Ella es de origen inglés y nigeriano, mientras que el papá de los bebés es blanco.
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