Un hombre fue detenido en el Microcentro porteño acusado de clonar tarjetas de débito en cajeros automáticos donde instalaba un dispositivo para copiar las bandas magnéticas y una cámara oculta para filmar al cliente cuando digitaba su clave, informaron fuentes policiales.
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El estafador internacional, un ciudadano paraguayo de 33 años conocido con el alias de "Droopy", realizaba su maniobra cuando los clientes bancarios operaban con sus tarjetas en los cajeros automáticos del Microcentro.
La detención fue concretada en un cajero de un Banco Santander Río de Cerrito 1146 por efectivos de la División Fraudes Bancarios de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, quienes estiman que el imputado había llegado a falsificar entre 800 y 1.000 tarjetas de débito en los últimos días.
Por un lado, "Droopy" tenía un falso abre puertas de cajero -el dispositivo con ranura que acciona el portero eléctrico de la puerta-, que colocaba sobre el verdadero y que está equipado con un lector de bandas magnéticas con el que copia los datos de la tarjeta.
Pero, además, al sospechoso se le secuestró una estructura de chapa que colocaba como falso techo del cajero, sobre la pantalla, que en su interior tenía escondida una cámara oculta que apuntaba al teclado para así filmar al cliente cuando digitaba su clave.
"Estos delincuentes informáticos necesitan de estos dos sistemas para clonar una tarjeta. Por un lado copian los datos de la banda magnética y por el otro, necesita obtener la clave. Con esos dos elementos están en condiciones de crear una tarjeta melliza", explicó uno de los investigadores.
La misma fuente reveló que si bien aún los técnicos de la policía no había terminado de peritar los equipos de "Droopy", por lo que ya habían visto, este estafador tenía clonadas entre 800 y 1.000 tarjetas.
La policía intentaba ahora identificar a los damnificados, ya que sospecha que el negocio de "Droopy" consistía en clonar las tarjetas y venderlas al exterior, donde se realizaban compras, extracciones y transferencias bancarias que los usuarios desconocían.
El imputado quedó detenido a disposición del Juzgado Nacional de Instrucción 16, a cargo de Graciela Bruniard.
Para evitar caer en estas trampas, los expertos de la División Fraudes Bancarios recomiendan tapar con la otra mano la operación del ingreso de clave y nunca dar a conocer el código a terceras personas que se acerquen a ofrecer ayuda, ya que si hay algún inconveniente con el cajero se debe llamar al banco o ante cualquier sospecha, a la policía.
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