Con la llegada del frío vuelven las intoxicaciones por monóxido de carbono, un problema que afecta a unas 40.000 personas cada año en Argentina y causa alrededor de 200 muertes.
El mal funcionamiento de estufas, hornos y calefones puede provocar la pérdida de gas y, por ende, generar un grave problema de salud. Cómo prevenirlo, a continuación.
Los cuidados que hay que tener para evitar intoxicarse
Con la llegada del frío vuelven las intoxicaciones por monóxido de carbono, un problema que afecta a unas 40.000 personas cada año en Argentina y causa alrededor de 200 muertes.
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Ante las bajas temperaturas, muchas personas ponen en funcionamiento sus equipos de calefacción a gas y esto ocurre, a veces, sin la previa revisión necesaria por parte de un gasista matriculado, lo que lleva a desconocer el estado del artefacto.
Además, en muchos hogares -sobre todo en familias de escasos recursos- se utilizan el horno y hornallas para dar calor en jornadas de marcas térmicas muy bajas como las que se registran esta semana en gran parte del país.
Los efectos pueden variar desde síntomas leves como dolor de cabeza, astenia o cansancio, fatiga, embotamiento hasta síntomas más graves como puede ser llegar a ser convulsiones, coma o incluso la muerte; todo va a depender, por supuesto de factores como la concentración en el ambiente y el tiempo de exposición.
Los síntomas más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono incluyen:
Para evitar intoxicaciones se pueden tener algunas precauciones:
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