Un carnicero de 59 años fue asesinado de un balazo en el pecho frente a su hijo de 18 cuando intentó arrojarse de su camioneta, en el partido bonaerense de Moreno, cuando era llevado cautivo por delincuentes que luego escaparon, informaron fuentes policiales.
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Por su parte, el joven, al ver que asesinaban a su padre, logró tirarse del vehículo en movimiento y ponerse a resguardo ileso para alertar de lo ocurrido a la policía. El comerciante asesinado fue identificado por la policía como Juan Andrés Santos Rivero, padre de siete hijos, uno de ellos Andrés, la otra víctima del asalto.
Fuentes policiales informaron que todo comenzó cuando padre e hijo salían de su casa situada en Gnecco 2614, del barrio Las Catonas, de Moreno, en la zona noroeste del conurbano.
Sandra Ginh contó a la prensa que su marido y su hijo Andrés se disponían a salir a bordo de la camioneta Peugeot Partner hacia la Capital Federal para abrir su carnicería, como lo hacían diariamente.
La mujer relató que cuando estaban en la puerta de su casa, ya a bordo del vehículo, padre e hijo fueron sorprendidos por dos delincuentes armados, "jóvenes de unos ventidos años que venían a pie por la calle Belgrano (que cruza Gnecco)".
Según las fuentes, los ladrones amenazaron a sus víctimas con fines de robo y se las llevaron cautivas en la Partner, conducida por Santos Rivero.
"A mi marido lo matan porque querían plata, mi hijo me cuenta que uno de ellos le iba pegando a su padre para que les entregara la plata y les dijo que si no lo hacía los iban a llevar a los dos a un campito para matarlos", contó Ginh.
La mujer señaló que su esposo les entregó a los ladrones unos "mil quinientos pesos" que tenía para pagarles a los proveedores. Por su parte, el propio Andrés relató a la prensa que a él lo subieron al asiento trasero del vehículo y le taparon la cabeza con una campera, por lo que no pudo ver a los delincuentes, pero sí los escuchó cómo "cagaban a puteadas" a su padre.
A las pocas cuadras de donde se inició el asalto, en Fray Luis Beltrán y Belgrano, Santos Rivero abrió la puerta de la camioneta e intentó arrojarse a la calle, pero uno de los delincuentes le efectuó un disparo en el pecho y la víctima cayó gravemente herida al suelo, dijeron los informantes.
"Mi viejo forcejeó y cuando saltó le dispararon", recordó Andrés quien dijo haber sufrido también golpes en la cabeza. Luego, los ladrones decidieron continuar la marcha con el hijo del carnicero como rehén, por lo que uno de ellos tomó el volante y se dirigió rumbo a la ruta 23, también en Moreno.
Pero en un descuido de los asaltantes, Andrés también se arrojó de la Partner por la parte trasera y logró escapar de sus captores, que aceleraron y siguieron su marcha. "A las veinte cuadras, me pedían plata, plata y les dije que se fijaran en la guantera. Cuando se fijaron, abrí la puerta y me tiré", contó el muchacho, que luego fue auxiliado por policías a bordo de una patrullero que pasaba por la ruta.
En tanto, los efectivos fueron a buscar al carnicero al lugar señalado por el joven, pero lo encontraron muerto a raíz del balazo que presentaba en el pecho. Más tarde, la Partner de la víctima fue hallada abandonada en el barrio Santa Ana, de Moreno, donde la policía trabajó durante varias horas en busca de huellas, rastros y demás evidencias que puedan ayudar a esclarecer el episodio.
"Estamos trabajando contra reloj para dar respuesta a la ciudadanía y a la familia", afirmó a la prensa el jefe de la policía bonaerense, comisario general Juan Carlos Paggi. El homicidio es investigado por el fiscal Federico Luppi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 descentralizada de Moreno, quien ya le tomó declaración al joven Andrés. Por otro lado, los restos de Santos Rivero eran velados en la Capilla Nuestra Señora de Luján, de Las Catonas.
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