El ganador del Premio Nobel de Química, Roger Kornberg, se hizo con el galardón por confeccionar una imagen de una molécula que el ARN utiliza para leer y transcribir el código del ADN a algo que funciona. Le tomó cerca de 20 años encontrar un modo de ver y comprender la molécula, conocida como ARN polimerasa. Kornberg utilizó un método denominado «cristalografía de rayos X» para congelar los átomos y generar imágenes mientras se movían, paso por paso. Kornberg considera que el ADN es muy importante. «Pero por sí misma, esta información es silenciosa», dijo el experto, quien agregó: «La ARN polimerasa le da la voz». Este proceso de copiar es llamado «transcripción» y requiere una estructura física complicada que mueven piezas a su alrededor.
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