Los metrodelegados paralizaron el servicio de la Línea C de subtes, tras denunciar que personal de Metrovías agredió a un trabajador mientras levantaban molinetes, lo que complicó la circulación de miles de pasajeros durante toda la jornada.
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La protesta comenzó cuando los trabajadores agrupados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp) liberaban los molinetes de cuatro estaciones de la línea C -que une Constitución y Retiro-, en reclamo de la reincorporación de 30 empleados que habían sido suspendidos semanas antes.
Los metrodelegados denunciaron que, en el inicio de la medida de fuerza, un hombre del área de seguridad de la empresa concesionaria Metrovías agredió a un trabajador, por lo que decidieron interrumpir completamente el servicio.
"La línea C está paralizada debido a que vino personal de Seguridad de Metrovías, agarraron del cuello a un delegado y le metieron dos piñas, le partieron la boca", explicó el dirigente Roberto Pianelli en diálogo con NA.
Sin embargo, la empresa concesionaria sostuvo a través de un comunicado que la situación fue al revés: "Personal de Metrovías intentó normalizar el funcionamiento de las boleterías y, en dicho contexto, un miembro del personal de seguridad fue agredido por un delegado. Los representantes gremiales impidieron la normalización de las boleterías arrojándose a las vías, lo cual deriva en la paralización de la línea".
Asimismo, fuentes de la empresa aseguraron a NA que el agresor fue el delegado Néstor Piriz, sobre quien señalaron que "ya tiene antecedentes de situaciones violentas". Sin embargo, Pianelli rechazó la versión de Metrovías y afirmó que "la Policía Metropolitana se llevó al agresor, que no fue Piriz, sino el hombre de seguridad" de la empresa.
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