11 de mayo 2008 - 00:00
Preocupación en la Patagonia por el avance de castores
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Se altera el ciclo de nutrientes y retienen muchos sedimentos, entre otros efectos", agregó.
Pero uno de los aspectos que más preocupan a la bióloga, quien forma un equipo de trabajo con otras dos profesionales y unos 12 guardaparques del Parque Nacional Tierra del Fuego, es la adaptabilidad del castor a otros ambientes.
"Lo que está condicionando la dispersión del castor, y que se instale, es el acceso al manejo del agua, y no el que exista o no población boscosa. Es una especie sumamente plástica en los hábitats que puede ocupar", señaló.
En tal sentido, si no tiene árboles que comer o para construir diques, el castor igual se adapta, por lo que en la estepa se lo encuentra en ríos meandrosos y en las barrancas, donde hace su madriguera.
"Por su enorme población, el castor está siendo desplazado a lugares subóptimos. Hoy lo encontramos en turberas, en la estepa magallánica, entonces se llegó a la conclusión que el factor que más condiciona a la dispersión del castor hoy no es que haya o no bosque, sino que es que el castor tenga acceso al agua. Ahí está el problema si uno piensa a escala continental", precisó.
En tal sentido, está en proceso un proyecto binacional, entre Argentina y Chile, para combatir esta especie exótica, que tiene como ejemplo el Programa de Control de Castor Canadensis, que se desarrolla en el Parque Nacional desde el 2001.
Según explicó Emilse Gallo, el objetivo general del programa que se desarrolla en el área protegida es el de ampliar las áreas que se venían trabajando desde 1981, cuando el proceso estaba más diseccionado a problemas puntuales.
Esta ampliación implica incorporar todas las cuencas y microcuencas del área sur del Parque Nacional, que desembocan en el canal Beagle.
"Queremos mantener estable el número de colonias activas. La idea no es erradicar, porque nosotros tenemos cuencas completas, que se controlan y otras parciales que se comparten con Chile", explicó la bióloga.
Desde 2001 se han disminuido el número de colonias de 22 a unas 10 y se calcula que hay una población de cien mil individuos, que en la década de los noventa habían impactado unas 25 mil hectáreas.


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