Una de las abuelas que este sábado murió carbonizada en el incendio de un geriátrico del barrio porteño de Palermo estaba atada a la cama cuando comenzó a arder el lugar, al igual que otras mujeres que fueron rescatadas por los bomberos. La Justicia investiga, ahora, si esas ataduras fueron aplicadas ilegalmente o si se trató de una cuestión de seguridad para la mujer, en una práctica autorizada para algunos pacientes de avanzada edad.
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El incendio -en el que murieron tres ancianas- es investigado por el fiscal de instrucción porteño Pablo Recchini y por el juez Federico Marcelo Salvá, quienes pidieron los antecedentes de todas las leyes y normas que reglamentan el funcionamiento de los geriátricos. Los bomberos y policías que llegaron al geriátrico Costa Rica, situado precisamente en la calle Costa Rica 4754, también tuvieron que desatar de las camas a otras pacientes que finalmente pudieron salir del establecimiento.
Los investigadores estudian si el incendio comenzó por una falla en un radiador eléctrico que funciona con aceite y que estaba en la habitación donde murieron las tres ancianas.
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