Las dos jóvenes discapacitadas de Mendoza y La Plata que quedaron embarazadas tras haber sido violadas fueron intervenidas quirúrgicamente para que se les realizaran abortos terapéuticos, a pesar de la fuerte polémica con grupos antiabortistas y con la Iglesia Católica, que reclamó que no se legalice esta práctica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La joven mendocina de 25 años fue sometida a una operación en un hospital público de su provincia, luego de que la Suprema Corte de Mendoza autorizara esa práctica sobre la base de lo dispuesto en el artículo 86 del Código Penal.
Por su parte, a la joven de la localidad de Guernica también se le realizó un aborto el sábado pasado, luego de que la Suprema Corte bonaerense permitiera la intervención y contra la opinión de un grupo de médicos de un hospital de La Plata que había desaconsejado esta práctica por lo avanzado de la gestación.
El subsecretario de Gestión Sanitaria de Mendoza, Fernando Scherbovsky, anunció ayer en la Casa de Gobierno de esa provincia que «se realizó la interrupción del embarazo» de la joven mendocina, solicitada en un hospital público, y que «duró aproximadamente 15 minutos, la paciente evolucionó favorablemente y ya fue dada de alta».
El ministro de Salud, Ginés González García, recibió el martes pasado a la madre de la joven mendocina, la felicitó por la pelea que daba por su hija y le manifestó su total apoyo, mientras que los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina, a través de un pronunciamiento, denunciaron que este debate conduce a la posibilidad de implementar la legalización del aborto.
Dejá tu comentario