Una falla técnica en la planta potabilizadora San Martín, operada por la empresa estatal AySA (Aguas y Servicios Sanitarios) produjo baja presión o falta de agua en varios barrios de Capital Federal y en el norte y oeste del conurbano bonaerense, entre la tarde del 31 y ayer. A última hora de anoche, la compañía informó que el servicio se estaba normalizando paulatinamente y que quedaría restablecido en algunas horas.
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La reparación del problema técnico en la planta San Martín obligó a parar algunas estaciones elevadoras, entre ellas las de Caballito, Villa Devoto, Flores y Floresta en Capital Federal, y Vicente López y Villa Adelina, en el norte del Gran Buenos Aires. Las dificultades fueron especialmente notorias para los usuarios porque la alta temperatura impulsó el consumo y potenció los problemas de presión o directamente la falta de agua.
En días de extremo calor como el del lunes, las redes de impulsión de AySA ya tienen problemas de presión sobre todo en los puntos terminales. Por la falla, la empresa estuvo entregando agua a 8 metros de altura, cuando lo normal es 10 metros, y en verano puede resultar insuficiente.
A esto se suma el creciente consumo en zonas de Capital y del norte bonaerense donde se instalaron en los últimos años edificios nuevos, sin que haya habido como contrapartida un aumento en la capacidad de las plantas potabilizadoras. El problema que fue advertido en primer lugar, por vecinos de Caballito, se notará más en este verano, y se irá acentuando en los próximos.
Con las tarifas congeladas, la empresa estatal tendría recursos escasos que le alcanzarían para el mantenimiento de las instalaciones y la solución de los problemas más críticos, como la calidad del agua y la presión en barrios del GBA, sobre todo en la zona sur donde la gestión de Aguas Argentinas, la ex concesionaria privada, dejó temas pendientes como la utilización de agua de pozos con nitratos y la suba de las napas, por la falta de cloacas.
Si a esto se suma la necesidad de atender una mayor demanda en las zonas donde se ubicaron nuevos edificios de propiedad horizontal, puede pensarse que se aproximan problemas que no tendrán rápida solución.
Las estaciones elevadoras tienen grandes bombas que atienden a diferentes recorridos. En apariencia, AySA fue maniobrando la situación que duró más de 24 horas alternando la salida de servicio de las estaciones, de modo que en algún momento, en cada zona hubiera algo de agua.
No obstante, la situación no afectó a todos los usuarios por igual y la repercusión fue menos grave porque numerosas personas ya comenzaron las vacaciones. Las dificultades habrían sido menos notorias en los casos en que se cuenta con grandes tanques y motores para subir el agua, como en los edificios, pero habría dejado directamente sin agua a casas o departamentos tipo PH que no cuentan con esos recursos.
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