Felipe Solá pidió anoche a Néstor Kirchner una mano para fondearse en la lucha contra la inseguridad en la provincia. Lo anunció durante un acto de entrega de subsidios al mediodía de ayer en el partido de Moreno -donde apareció asesinado Axel Blumberg la semana pasada-y lo habría concretado en Casa de Gobierno a la tarde, en una reunión que primero fue con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y que finalmente terminó en el despacho presidencial. Solá adelantó a Kirchner su idea públicamente -porque también participó del acto en Moreno, junto con Juan Pablo Cafiero, Fernández y otros-y terminó de ajustarla anoche.
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En ese encuentro, Kirchner le habría reclamado a Solá que diseñe de inmediato «una nueva política en materia de seguridad y una reestructuración profunda» en materia de recursos humanos -para lo que se ofreció «apoyo federal»-.
Como el Presupuesto 2004 está cerrado, los fondos pretendidos podrían incluirse en una redistribución de partidas por ley o decreto, o bien dentro de la ley de coparticipación, como al parecer, habría solicitado en el encuentro con Kirchner.
No trascendieron cifras -que estarían componiéndose rápidamente- ni planes de aplicación. Para Solá, son muchas las necesidades inminentes como, por caso, más patrulleros, modernización de la enseñanza a los efectivos bonaerenses, especialización en materia de seguridad de los expertos (ejemplo, caso de los secuestros express), investigación y construcción de alcaldías adonde llevar los presos. «La responsabilidad de la seguridad es mía y no la quiero trasladar ni transferir al Presidente. Lo que hace falta es un fondo para la seguridad del conurbanobonaerense, en el marco de la futura coparticipación federal que nos debemos dar», entendió el gobernador.
El intento de Solá es crear un fondo provincial de combate contra la inseguridad dentro de su territorio porque el problema, desde su perspectiva, excede a la provincia y requiere la colaboración del gobierno nacional.
Aunque el acto en Moreno se relacionaba con entrega de viviendas, Solá no obvió referencias: «Aquí apareció el cadáver de un joven secuestrado, Axel Blumberg, que nos lastima, nos quiebra a todos y nos obliga a redoblar una lucha, que muchos de ustedes me piden, que es la lucha contra la delincuencia y por más seguridad para todos».
En la misma línea, Fernández indicó que «el secuestro y crimen del estudiante de ingeniería ha sido un hecho traumático y muy doloroso», por lo que, reconoció: «Hay que tomar el toro por las astas y terminar con el flagelo del delito y los secuestros».
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