El científico explicó que la actividad solar comenzó a intensificarse el pasado 1 de enero y que el miércoles y sábado de la semana pasada ocurrieron dos explosiones en la corona solar que originaron tormentas magnéticas.
«El lunes tuvo lugar otra explosión más potente que formó en el Sol una mancha diez veces superior al diámetro terrestre, y emanó un potente flujo de partículas ionizadas que, al alcanzar nuestro planeta, provocarán una fuerte tormenta magnética», subrayó Belov.