Turistas de la localidad bonaerense de Costa Azul hallaron muertos a un delfín franciscano adulto y a su cría en una red fantasma de 80 metros. Según los expertos de la Fundación Mundo Marino, ambos animales murieron por ahogamiento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El hecho ocurrió durante la mañana del sábado 17 de febrero cuando la guardavida Salomé Bazán de la localidad bonaerense de Costa Azul divisó dos delfines franciscanas atrapados en una red que colgaba de la caldera de un barco hundido.
Dado el movimiento de olas que había en ese momento, muchos turistas curiosos se acercaron pensando que ambos cetáceos se encontraban vivos. Al extraer la red del mar, con la ayuda del equipo de guardavidas y la asistencia de varios veraneantes, se constató que los animales estaban sin vida y además se encontraron una gran variedad de peces muertos, entre ellos un chucho, especie que se encuentra amenazada de extinción, señalaron desde la Fundación.
"Los veterinarios ya realizaron la necropsia y no caben dudas de que se trata de un ahogamiento por enmalle", sostuvo Karina Álvarez, bióloga y responsable de Conservación de la Fundación Mundo Marino.
La causa que menciona Álvarez no sólo responde a una realidad local, sino global. Según estadísticas de la ONU cada año terminan en nuestros océanos cerca de ocho millones de toneladas de basura plástica y se estima que 640 toneladas de redes de pesca son abandonadas en el mar. Distintos estudios sostienen que, anualmente, más de cien mil ballenas, delfines, focas y tortugas son atrapadas en estas redes fantasma.
Como ya lo había anticipado Mundo Marino con su registro anual de animales asistidos y rescatados, la basura y la falta de alimentos fueron las principales problemáticas de la fauna marina durante 2017.
En un trabajo conjunto con distintas organizaciones civiles, Mundo Marino detectó que más del 80% de la basura en playas está constituida por plástico. Incluso, un estudio publicado en la revista Science en 2015 estima que la Argentina está entre los 30 países que más contaminan los mares con residuos plásticos.
"Más allá de que en el caso de estas dos franciscanas se trató de redes fantasmas, es importante que los turistas comprendan el impacto que poseen los desechos tanto en playas como en el mar", remarcó la fundación.
Ese es el sentido de la tercera edición de la campaña "Playas Limpias" que organiza el Parque Educativo en conjunto con la Fundación Mundo Marino: una iniciativa que consiste en la distribución de bolsas fabricadas con papel reciclado para animar a los turistas a no arrojar los residuos en la costa.
Hasta ahora se han repartido más de 200 mil bolsas biodegradables que poseen mensajes grabados que promueven el cuidado del medio ambiente. Además, la iniciativa, contempla una serie de charlas y juegos didácticos para los más chicos en distintos balnearios de la costa. Al finalizar, los niños participantes son declarados "pequeños activistas".