24 de julio 2013 - 11:11

Un policía y un ladrón muertos tras tiroteo en intento de robo

Un agente de la Policía Federal fue asesinado de un disparo al tirotearse con un delincuente que escapaba tras intentar robar una pizzería de la localidad bonaerense de Quilmes junto a un cómplice, que también murió baleado al enfrentarse previamente con otros efectivos.

El agente Jorge García (32) fue herido de muerte cuando se dirigía a prestar servicios en la comisaría 22da. porteña y decidió intervenir al ver escapar de la pizzería a un delincuente armado, que segundos después fue herido en una pierna y apresado.

Fuentes de la fuerza informaron que el hecho ocurrió cuando dos personas ingresaron a una pizzería llamada "Aries", ubicada en el cruce de Cravioto y Mosconi, en el oeste de Quilmes, y su actitud llamó la atención de uno de los empleados.

El hombre intuyó que los dos "clientes" eran en realidad ladrones que se aprestaban a asaltar el lugar, por lo que se dirigió a la trastienda y pidió ayuda al servicio de alerta 911. Pocos minutos después se presentaron en el lugar los móviles de la comisaría 9na. de Quilmes, con jurisdicción en la zona.

Según relató a la prensa el titular de la Jefatura Departamental Quilmes, Fernando Grasso, cuando los policías "bajan al lugar para ver si estaba pasando algo, le hace señas el personal que estaba atendiendo en la pizzería" y les indica que los supuestos clientes "le resultaron sospechosos".

Luego de escuchar el comentario del empleado de la pizzería, dos policías se acercaron a los comensales, les pidieron que se levantaran y los acompañaran hacia afuera del local.

"Cuando los estaban preparando para ser requisados, uno de ellos, el más grandote, el más fornido, se trenza en lucha, saca un arma de entre sus piernas y apunta a la cabeza de uno de los efectivos", relató Grasso.

Al ver que su compañero corría peligro, el efectivo que revisaba al otro ladrón actuó con rapidez, le disparó y mató al agresor. En tanto, el cómplice baleado aprovechó la distracción, comenzó a correr con la intención de escapar, dobló la esquina y se alejó antes de que los policías pudieran reaccionar.

"El otro sujeto se da a la fuga, también armado, con un arma en sus manos. Cuando llega a la esquina se lo pierde y se produce un pedido de colaboración a otro móvil de cuadrícula", dijo el jefe departamental de Quilmes, y agregó que "más o menos a trescientos metros se lo visualiza y se le da la voz de alto".

De acuerdo al informe policial, en lugar de acatar la orden el prófugo apuntó con su arma a los policías y les disparó dos veces, aunque sin puntería.

"El personal repele la agresión y este sujeto es herido en la pierna, siendo luego reducido, aprehendido y secuestrándosele una pistola calibre 11.25", dijo Grasso.

Luego de concretar la detención, los uniformados se percataron de que, en el camino por el que había fugado el delincuente, había un hombre muerto con una pistola a su lado y junto a un vehículo Volkswagen Gol Trend gris con la puerta del conductor abierta.

Si bien en un principio los investigadores no pudieron establecer la conexión entre la víctima y los delincuentes de la pizzería, tras el relato de un testigo, averiguaron que era un efectivo de la PFA vestido de civil que vio lo que ocurría y quiso intervenir.

Las fuentes dijeron que García, visitaba a familiares que viven en la zona y se aprestaba para ir a trabajar a la comisaría 22da. porteña cuando observó al ladrón corriendo con un arma en la mano.

García extrajo su arma reglamentaria, bajó del Gol Trend y, parapetado detrás del vehículo, se identificó como policía. En esas circunstancias se produjo un breve tiroteo que finalizó cuando el agente fue impactado por un proyectil, que ingresó por el brazo, continuó su recorrido hasta el torso y dañó zonas vitales, provocándole la muerte en el acto.

El caso es investigado por la fiscal en turno del Departamento Judicial Quilmes, Bárbara Velasco. Entre las pertenencias de los ladrones los pesquisas encontraron dinero en efectivo y precintos plásticos, por lo que se investiga si en las horas previas cometieron otros ilícitos.

La Policía informó que el delincuente fallecido tenía 32 años y era el tío de quien resultó detenido, de 22. Con el crimen de García, suman ocho los efectivos de la fuerza en actividad y un retirado que fueron asesinados en lo que va del año; siete de los crímenes fueron cometidos en el Gran Buenos Aires, otro en la Capital Federal y el noveno en la provincia de Tucumán.

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