20 de marzo 2015 - 20:55
Una testigo complicó la situación de Mangeri
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"Había un encargado que estaba barriendo la vereda. Siempre hay alguien que aporta datos y me acerqué. Me comentó que estaba tomada, que había tenido problemas de humedad y no sabía quiénes eran los dueños", añadió.
"Le dije algunas malas palabras y me fui", señaló Hernández y cuando el abogado querellante Pablo Lanusse le preguntó que reacción tuvo Mangeri ante sus insultos, la testigo agregó "Ninguna. Levantó los ojos y siguió barriendo". Ante otra pregunta de Lanusse expresó: "Una se siente mal. Trabajar en la calle suele ser bastante complicado. Ofrecerle dinero a alguien para hacer eso es denigrante, es desagradable, feo."
Luego se presentó ante el tribunal el testigo Marcelo Bustos, compañero de trabajo de Hernández, quien contó también el episodio que había vivido la mujer: "Llegó a la oficina y a modo anecdótico o de chiste dijo que un encargado le ofreció 100 pesos para pasar al sótano", recordó.
Así el acontecimiento que relató la testigo es el quinto de los presuntos acosos de Mangeri hacia distintas mujeres que transcurrieron por el juicio oral. En el juicio, se juzga Mangeri como acusado de "abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado y femicidio agravado".
El único imputado es Jorge Mangeri, encargado del edificio en donde vivía la joven. Ángeles, de 16 años, desapareció el lunes 10 de junio del 2013 cuando regresaba a su casa del barrio porteño de Palermo.
Las cámaras de los edificios registraron el momento en el que la joven ingresó por la puerta principal del edificio donde vivía junto a su familia, y donde también estaba Mangeri.
Al día siguiente su cuerpo fue hallado en el predio de la CEAMSE de la localidad bonaerense de José León Suárez, y días después el portero fue detenido a raíz de una declaración en la que se autoincriminó.
Luego Mangeri dijo ser inocente y que la declaración que había hecho fue a raíz de ser amenazado por un grupo de personas a las que nunca identificó, y de quien dijo recibir una golpiza, aunque se determinó que las heridas habían sido autoinflingidas.En el juicio que afronta desde hace días, el portero ratificó que es inocente y dijo que se enteró del crimen a través de la televisión.




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