Choferes de colectivos escindidos de la UTA reclamaron esta mañana desde en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, con cortes de tránsito sobre la avenida General Paz, a la altura del barrio porteño de Liniers, y sobre el Puente Pueyrredón, en reclamo de vacunas contra el coronavirus y un incremento salarial.
Las protestas se extendieron hasta el mediodía. A pesar de la presencia policial, colectiveros de grupos disidentes a la conducción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), avanzaron por la calzada impidiendo el paso de los vehículos.
En un primer momento, cuando los choferes se encontraban sobre la avenida Rivadavia, tomó intervención personal de la Policía de la Ciudad, pero cuando la protesta se trasladó a la General Paz, quedó en manos de fuerzas federales.
La protesta generó serios trastornos en el tránsito vehicular hacia la ciudad de Buenos Aires desde el sur y el oeste del Gran Buenos Aires.
En zona norte, la protesta tuvo lugar en plena hora pico en la avenida Panamericana, a la altura de Ingeniero Maschwitz, donde se encuentra la sede de la línea 60, que une la zona norte bonaerense con el barrio porteño de Barracas. En ese punto cortan al menos 3 carriles en el kilómetro 42 ramal Campana, sentido a Capital.
Por otro lado, otro grupo de conductores realizó otra protesta en el Puente Pueyrredón, mientras intervenían en el lugar efectivos de Prefectura Naval.
En medio de un clima de cierta tensión los choferes protestaron por tercera semana consecutiva por la demanda de una recomposición de sueldos, por un monto de $100.000. Además de los conductores de la Línea 60 de la empresa MONSA, también participan choferes de líneas como la 540, 622, 216 y 343.
Asimismo, los choferes, que son considerados trabajadores esenciales en el contexto de las medidas preventivas por la pandemia del coronavirus, también reclamaron ser tenidos en cuenta al momento de entregar vacunas para estar protegidos, como el personas sanitario, docentes y fuerzas de seguridad.
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