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Insólito: en única provincia que Uber es legal, faltan choferes

Hubo promociones tras su lanzamiento, pero ahora para los conductores no es tan rentable y se ven pocos vehículos en la ciudad.

El 31 de julio de 2018 Mendoza se transformó en la primera provincia argentina en regular la actividad de la plataforma de transporte Uber. El hecho generó controversia y provocó la reacción de taxistas y agencias de remis de la zona. Sin embargo, a pesar de la “legalización”, actualmente para los usuarios es difícil encontrar un auto para viajar a través de la aplicación. La baja rentabilidad y los requisitos que deben cumplir, aseguran desde el sector, hace que muchos choferes desistan y la oferta no basta para satisfacer la demanda, sobre todo en zonas turísticas o muy concurridas.

En el aeropuerto de Mendoza, junto a la parada de colectivo, un cartel de Uber anuncia que allí se puede esperar por los vehículos. Convive en aparente armonía con las filas de taxistas que aguardan por los recién llegados. El precio de referencia en la aplicación para un viaje al centro, resulta más conveniente para el pasajero: unos $100 menos que un remís. Pero, al ingresar en el mapa virtual, no aparece ningún coche disponible en las cercanías. Lo mismo ocurre en otras zonas de la ciudad, donde -a diferencia de Buenos Aires- pueden verse unos pocos vehículos en un radio de varias manzanas.

“Esto ocurre porque no es rentable. Uber es un negocio porque es ilegal. Para mí, lo mejor que puede pasar es que se legalice. Cuando se legalice, hacen agua. Porque tiene tarifas muy bajas y te aplica el 25% de comisión. Entonces, para el conductor no es rentable. Con un solo viaje de remisería, se puede llegar a ganar lo que en dos de Uber”, aseguró Gino Marín, presidente de la Cámara de Remises y Agencias de la República Argentina.

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“Cuando lo legalizás, la gente tiene que sacar carnet profesional, pagar seguro contra tercero transportado y hacerse monotributistas. Han ido creciendo, pero es mucha la demanda que tienen. Muchos probaron y se fueron, por las bajas tarifas y la falta de rentabilidad”, agregó Daniel Carrión, dueño de Mendoza Remís, quien de todas formas aclaró: “La aplicación está golpeando al sector. Se ve en los números: el mes pasado, tuvimos unos dos mil viajes menos de los 20 mil que generalmente hacemos”.

Además Carrión explicó: “Uber entró con precios a la mitad, con un subsidio para los choferes por hora trabajada. Hasta que logró tener 300 autos. Cuando llegó a esa cifra, le quitó la promoción y los choferes hicieron un paro (en abril de este año). Entonces, la empresa subió los precios. Ahora está parejo con los remises para los tramos cortos y sigue siendo más barato para los largos. Pero no hay un freno y en algún momento nos van a terminar comiendo. Estoy de acuerdo con que funcione, pero hay que poner un límite y que la gente elija”. Según fuentes consultadas, otro de los requisitos para los conductores es tener las patentes al día y que no cuenten con multas de tránsito adeudadas.

“Es algo que siempre sostuvimos. La situación actual de prohibición, paradójicamente, opera a favor de Uber. Los choferes de la aplicación reciben en mano 25% más, porque al no poder pagar con tarjeta de crédito, los choferes en la práctica no pagan a la empresa. La prohibición hace que sea más competitivo, porque Uber como empresa puede soportar trabajar a pérdida o financiando a los choferes”, detalló por su parte Yamil Santoro, candidato a legislador porteño por Republicanos y uno de los impulsores de la legalización de Uber en la Ciudad de Buenos Aires: “Creo que la regularización hará que sea menos competitivo. Es lo que propusimos cuando presentamos el proyecto de ley, que sirve para nivelar la cancha y que la gente elija. La estrategia por la cual han optado los taxistas en la Ciudad, beneficia a Uber”concluyó.

Fernando Sáez, presidente de la Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (APROTAM), mostró una visión crítica al respecto: “Es grave la situación para nosotros. En un principio, creíamos que no nos afectaba. Pero el crecimiento de Uber fue muy fuerte y ya hay unos 570 en Mendoza y el gran Mendoza. En toda la provincia, hay 1500 taxis. Y creció mucho porque es competencia desleal. Bajan los precios a la mitad que nosotros, para saturar el mercado y cuando no queden más taxis, suben las tarifas. Quizá actualmente se ven pocos, porque todavía le falta para cubrir la zona. No alcanzan para cubrir ciudad y alrededores”.

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