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Ese mismo pleito motivóque el Ministerio de Defensa británico cancelara el vuelo de un avión de laRAF (sigla en inglés de Royal Air Force) que hoy iba a aterrizar en la base deEl Palomar para efectuar maniobras durante tres días con la Fuerza AéreaArgentina. El conflicto jurídico amenaza las relaciones bilaterales a pesar deque la Cancillería argentina busca despolitizar el proceso.
Ahora la estrategia delos letrados apunta a embargar una parte de las acciones que aún conservaría lacorona británica en la empresa Falklands Island Company (FIC) quehistóricamente explotó los recursos de las islas. La empresa es dueña, entreotras cosas, del Upland Goose Hotel, situado en la calle Ross Road, en elcentro malvinense.
Juicio
Se está evaluando elpedido al juez José Tresguerras para que ejecute el embargo sobre elhistórico hotel de 17 habitaciones, medida que repercutirá directamente en lasrelaciones con Gran Bretaña y Malvinas.
El juicio se inició araíz de una venta de semillas de papa de origen inglés que estaban contaminadas.
La fallida importaciónse hizo en 1980, la totalidad del cargamento fue decomisado por las autoridadessanitarias pues estaba infectado de un virus perjudicial para la salud.
En la operacióncomercial intervino un organismo oficial de la corona británica: PotatoeMarketing Board que garantizó la calidad de las semillas exportadas.
La contaminación de lacarga fue verificada luego por un experto que envió Gran Bretaña, RobertJamison. Con esos elementos los productores iniciaron el reclamo que quedóinterrumpido por el conflicto del '82.
Hasta que la demandaprosperó en el juzgado de Tresguerras, quien el 28 de setiembre pasadonotificó al canciller Adalberto Rodríguez Giavarini de la ejecución dela sentencia en la que se traba embargo al Estado británico por la suma de $171.500.146 millones más $ 80.000.000 en concepto de intereses y costas, yordenó que «adopte las medidas que el derecho internacional le ofrece en elámbito de las relaciones diplomáticas y sin que su gestión importe afectar lasrelaciones, para posibilitar que el gobierno de Su Majestad británica decumplimiento al pronunciamiento dictado» (el embargo).
En el medio de labatalla legal, el juez tuvo que declarar en rebeldía al gobierno británico en1998 porque la embajada del país no compareció a las sucesivas notificacionesde la Justicia.
Los productores deBalcarce Armando Beltrán Louge y Enrique Best prevén accioneslegales a largo plazo si la causa sigue por algún tiempo más (ya van 20 años),pedirán trabar embargo sobre las utilidades de la explotación petroleramalvinense.
Compensación
En 1995, el cancillerbritánico era Douglas Hurd y visitó las islas para reencontrarse con susraíces, vivió en Malvinas en su juventud cuando su padre era funcionario de laFalklands Island Company, la empresa que ahora es dueña del Upland Goose Hotel.Hurd negoció con los isleños que una parte de los ingresos de laexplotación del crudo se transfiriese al tesoro de la corona para compensar losgastos que el gobierno central hace en materia de defensa de las islas.Esas ganancias destinadas al gobierno del Reino Unido están en la mira de losletrados.
Los productoresdamnificados elevaron la semana pasada al juez de la causa, José Tresguerrasa cargo del Juzgado Civil y Comercial Federal N° 2, un pedido para queimpidiera la salida del avión AWACS de la fuerza aérea británica una vez queéste arribara a la Argentina.
Hubo febrilescomunicaciones entre la embajada británica y el Palacio San Martín. DominicAnsquith, funcionario a cargo de la representación británica el nuevoembajador, Christopher Robin, llega en noviembretrasladó la mala noticiaa Londres y las autoridades decidieron cancelar la misión de adiestramientoprevista para el avión AWACS de la RAF.
El pleito de la «papaloca» interrumpió el mecanismo de intercambio militar que conducen losrespectivos ministerios de Defensa ideado para aumentar la confianza mutua. Yde hecho es una amenaza latente para toda otra nave o aeronave británica quellegue a territorio argentino.
El avión de la RAF ibaa participar junto a cazas de la Fuerza Aérea Argentina en ejercitacionescombinadas en el marco de las Rondas de Contactos Militares, ese programapermitió que por primera vez un piloto argentino, el teniente 1° GiselinoGarbini, volara en la última semana de setiembre un Harrier pertenecienteal escuadrón de la base Cottesmore.


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