16 de julio 2004 - 00:00

Béliz respaldó a acusado por toma de comisaría

Luis D’Elía
Luis D’Elía
Concentrado en la política permisiva hacia los piqueteros, Gustavo Béliz intentó ayer respaldar a su subsecretario, José María Campagnoli, quien fue acusado por el ex titular de la Comisaría 24ª del barrio porteño de La Boca Cayetano Greco de haberle impedido desalojar la repartición, ocupada por activistas el 26 de junio pasado, con Luis D'Elía al frente.

Greco
había formulado esas declaraciones por escrito el miércoles ante la Justicia, en la causa en la que se investiga la toma de la comisaría y que ahora pasó al despacho del juez Norberto Oyarbide.

• Defensa

«Es un funcionario excelente, un funcionario honesto que se dedicó durante mucho tiempo a poner la lupa sobre la investigación en temas que conmovieron a la corrupción de la Argentina», defendió Béliz a Campagnoli, pese a que violó la orden de un funcionario.

«Si hubiera habido muertos, si hubiese habido derramamiento de sangre, estaríamos discutiendo todos en la Argentina sobre la crueldad del procedimiento», insistió el ministro y disparó contra el comisario, quien fue desplazado «en disponibilidad» tras esos hechos. La primera afirmación del ministro es cierta. Pero debían admitirlo y pedir perdón pero no cebarse con el comisario que cumplió su deber de avisarle al juez de turno. Béliz dijo que en la Comisaría 24ª «hay serias irregularidades que se estaban investigando y se siguen investigando».

Campagnoli
, por su parte, salió a desmentir a Greco, quien declaró en un escrito ante el juez Jorge Urso que los funcionarios de Justicia le habían impedido el ingreso a la comisaría para que la Guardia de Infantería intentara retomar la repartición.

También opinó ayer el piquetero D'Elía, quien, en cambio, acusó a «ciertos sectores de la Justicia» de «mirar para el costado» en la investigación por el crimen del activista Martín Cisneros.

Envalentonado por la políticaoficial, cargó también el piquetero kirchnerista contra el comisario desplazado, quien dijo que había llegado a la comisaría aquella noche casi al mismo tiempo que Campagnoliy que los funcionarios -entre ellos el jefe policial Eduardo Prados y el asesor Francisco Meritello (cuñado del ministro)- quienes negociaban con los piqueteros el desalojo de la repartición.

«El
comisario Greco no puede eludir su responsabilidad de haber protegido a un asesino como Juan Carlos Duarte, con doble pedido de captura en Lomas de Zamora y en la Capital Federal», acusó D'Elía sin que exista prueba alguna de tal « protección» que invoca.

Norberto Quantín
, por su parte, se puso ayer a disposición de Urso, quien investiga irregularidades en lo ocurrido durante la toma de la Comisaría 24ª, mientras la Cámara Federal dispuso que el juez que debe investigar si los piqueteros cometieron ilícitos con esa acción es Oyarbide.

La Sala I de la Cámara anticipó que la causa contra los piqueteros que quedará para
Oyarbide y la que lleva el juez federal Urso deberían unificarse porque ambas abarcan « irregularidades» que « demostrarían presuntamente además la participación en los hechos de funcionarios federales del Ministerio de Justicia».

• Contradicciones

Campagnoli, en cuanto a las acusaciones de Greco, dijo que la noche en que grupos piqueteros tomaron la Comisaría 24ª luego del homicidio del dirigente Martín Cisneros fue « correcta, en búsqueda de la paz y de una solución al conflicto que se estaba generando». Pero no dijo que buscar la paz está bien, es humano, pero violar la ley no. Esto sirve para Campagnoli como para el actor Nito Artaza que, impunemente, invadió el Palacio de Justicia, sin procesamiento hasta ahora.

«No
corresponde ningún tipo de cuestionamiento cuando la conducción política de la fuerza policial estaba a nuestro cargo», dijo Campagnoli y aseguró que no había ninguna orden judicial para desalojar la comisaría, lo que «hubiese sido una locura en esos momentos», con lo cual admite que hubo y la desobedeció.

Greco
, en su declaración relató aquella noche -cuando ocurrió la toma de la comisaría- que se había retirado a su domicilio, cuando recibió un llamado telefónico de uno de sus colaboradores, quien le advertía que «personas muy violentas, comandadas por D'Elía» irrumpieron en la seccional a la vez que incitaban a « incendiar los patrulleros».

Dijo también que la jueza María Angélica Crotto se negó -por falta de precisiones-a autorizar una orden de allanamiento del domicilio donde los ocupantes decían que se encontraba el homicida del piquetero, medida que luego concedió el juez Oyarbide, quien en ese momento de hizo cargo de las dos causas. La jueza Crotto que dio la orden de desalojar la 24ª y nunca apareció en el lugar, también es culpable. Más aún cuando tardó una semana en informar de su orden uncumplida por Campagnoli.

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