10 de octubre 2003 - 00:00

Capital: se rearma demorada Justicia

Los diputados porteños designaron ayer a 70 jueces, fiscales y defensores del distrito. En la restauración de un sistema que se había quebrado con el inicio de la autonomía de la Ciudad, éstos serán los encargados de decidir apelaciones en el pago de multas, algo que hasta ahora estaba a cargo de abogados, muy discutidos en su accionar.

La Legislatura porteña designó ayer al plantel de jueces, fiscales y defensores que conformarán la Justicia Contravencional y de Faltas de la Capital Federal, la que hasta ahora funcionaba con sólo 4 juzgados -incluso uno vacante- y con magistrados en comisión.

Este acontecimiento, que parece tal porque los concursos comenzaron hace tres años, desalojará en un tiempo a los llamados controladores, los encargados de cobrar las multas a los porteños y da paso, por primera vez al sistema judicial de la ciudad de Buenos Aires, limitado a los temas de delitos menores e infracciones.

Los nuevos jueces deberán prestar juramento antes del 1 de diciembre de acuerdo a una cláusula sancionada ayer, que también agrega que la ley de las designaciones entra en vigencia en el momento de su sanción, es decir, ayer a las 20.50.

La selección de los aspirantes se hizo a través de un largo concurso que implementó el Consejo de la Magistratura local en 2000, mientras funcionaban los juzgados provisorios que se armaron durante la gestión de Fernando de la Rúa cuando era jefe de gobierno de la Capital Federal. No faltaron padrinazgos políticos de los bloques legislativos de entonces para las propuestas que elevó el Consejo al recinto. Por eso abundan ligados al radicalismo, tanto como al PJ y también al ex Frepaso.

Estos nuevos tribunales abarcarán todo lo que corresponde a la materia contravencional --detallada en el conocido y polémico Código de Convivencia Urbana, delitos menores que no llegan al Código Penal-y tambiéna las faltas -unas 500 tipificaciones desde bromatología hasta sacar la basura fuera de horario-. Sin embargo la Nación comienza a traspasarle temas correccionales, como portación de arma blanca, con la idea de descomprimir a los juzgados penales, por lo cual los porteños se nutrirán de expedientes. Sin Policía propia, los fiscales de la Capital Federal y los jueces seguirán actuando con la Policía Federal.

Los jueces contravencionales de primera instancia ahora serán 24 y una vez que juren como tales se pondrán en funciones, lo que ocurrirán en forma paulatina. Las fiscalías pasan de 12 a 24, pero cada dos fiscales compartirían el mismo personal y oficina. Habrá una cámara más de la actual, para lo cual se completaron ambas con 3 magistrados cada una y se designaron también 15 defensorespúblicos. Las actuales fiscalías, con la idea de descentralizar el sistema, funcionan una en el barrio de Pompeya -recientemente inaugurada-, otra en Saavedra, la tercera en Palermo y la cuarta en la zona de Congreso.

• Faltas

Con el avance de la apertura de juzgados quedará sin sentido la unidad administrativa de Faltas que funciona frente al Obelisco en el edificio del ex Mercado del Plata.

Ese sistema de controladores lo implementó
Aníbal Ibarra cuando desarmó la ex Justicia de Faltas heredada de la ex municipal porteña, la cual le había declarado inconstitucional la aplicación de multas fotográficas. Superado aquel escándalo, mediante una ley que pilotearon los radicales Facundo Suárez Lastra y Agustín Zbar -por entonces funcionarios porteñosse creó esa unidad de seudos jueces que constituyen una instancia administrativa. La Legislatura, días atrás, redujo la cantidad de jueces -que finalmente se designaron ayer-que originalmente se imponían por ley, pero también bajó de 50 a 30 los controladores, con la idea de que una vez implementada la nueva Justicia, desaparezcan, ya que el trámite de nombramiento -acuerdos políticos de ocasión mediante-fue brevísimo por entonces.

Calculan que en un año, si existe la misma voluntad política de
Ibarra de desarmar la unidad, los vecinos ya podrán acudir directamente a los juzgados a pagar o discutir sus multas. Por ayer, en el recinto, una de las más fuertes discusiones se dio ante la propuesta que presentaron aliados de Mauricio Macri, de modificar un artículo de ley 7, la ley del Poder Judicial porteño, para que los jueces juren antes del primero de diciembre y no esperar a que Ibarra promulgue la norma. Creen que el jefe de gobierno no está decidido a desarmar las unidades de controladores, que actualmente han dejado miles de trámites pendientes. Eso ocurre porque allí los vecinos discuten las multas que se le imponen y ante la decisión del controlador de aplicarla porque la considera correcta, el supuesto infractor apela y es derivado a un juzgado.

Como sólo funcionan tres juzgados es habitual que el vecino reciba una notificación, cuando se trata de
«temas menores» que le avisa que su asunto queda pendiente para «cuando se constituya la Justicia Contravencional y de Faltas».

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