"El juez de la causa parece el abogado defensor de Pontaquarto, igual que los fiscales", dijo ayer el ex senador José Genoud en uno de los tramos más tensos del careo con el arrepentido de las supuestas coimas de 2000. «Usted se equivoca», replicó Rodolfo Canicoba Corral, que dirigía la diligencia. Los fiscales presentes, Eduardo Freiler y Manuel Garrido, permanecieron en silencio. Freiler apenas esbozó una leve sonrisa; no quiso enredarse en una polémica con el presidente provisional de la Cámara alta de la era De la Rúa.
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El careo Genoud-Pontaquarto fue atípico: no sólo por el cruce entre el primero y el magistrado que instruye el caso, sino también porque este último permitió que hubiera un intercambio de palabras permanente entre ambos imputados.
El «valijero» ya estaba adentro de la sala de audiencias cuando llegó Genoud. Se miraron de reojo y ni se saludaron. El trance más ríspido se produjo cuando el legislador con mandato cumplido desmintió que Pontaquarto hubiera sido su mano derecha en el Congreso. «Yo tenía mi equipo de asesores, que me ayudaban a redactar leyes; Pontaquarto nunca pudo haber sido mi mano derecha porque no le daba la cabeza», argumentó. «Tenía tan poca capacidad intelectual que yo le recomendé que dejara de viajar al exterior con Carlos Ruckauf; por eso, terminó siendo exonerado por no devolver dinero para una misión en el extranjero», lo castigó.
•Ironía
El ex secretario parlamentario del Senado pegó un salto: «¡Cómo podés decir eso! Claro que yo no soy un técnico... Fui tu mano derecha en cuestiones políticas... delicadas, como ésta», ironizó en alusión al presunto soborno.
Más allá de las escaramuzas, el careo no sirvió para aclarar los cuatro hechos controvertidos que enfrentaron a Genoud y Pontaquarto: 1) la cena en el restorán Happening donde se habría hablado de las coimas; 2) la mañana en que el ex funcionario senatorial afirmó haberle entregado $ 700 mil (convertibles a dólares); 3) la reunión en el despacho de De la Rúa, donde se acordó el pago de presuntos sobornos; 4) la orden -según el arrepentido-que le habría dado su «jefe político» para retirar fondos de la SIDE.
A la salida, siguieron los escarceos, esta vez sin mirarse a la cara, delante de los «movileros». «Genoud intentó manejar el careo. Acá no gana nadie, se trata de esclarecer este hecho. Yo me voy sumamente satisfecho por el careo, vine tranquilo, dije pura y exclusivamente la verdad», expresó Pontaquarto.
Según el ex secretario parlamentario, el ex legislador estuvo «sumamente nervioso» durante el careo. «Me voy desalentado por la intervención del juez: limitó el careo a tal extremo que no pudimos hablar libremente», comentó Genoud, tras cuatro horas de careo. Luego, atacó a Pontaquarto al sostener que es «un muchacho que tiene un caos mental, un odio concentrado y repite un libreto». «Cuando debíamos seguir hablando de la reunión con el presidente De la Rúa, el juez no nos permitió continuar preguntando», protestó Genoud.
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