8 de septiembre 2004 - 00:00

El Consejo de jueces avanzó en la destitución de Galeano

Juan José Galeano
Juan José Galeano
Un famélico Consejo de la Magistratura se prepara para el festín más esperado: el jury de enjuiciamiento de Juan José Galeano. El albur del juez federal vendrá a eximir a este cuerpo del Poder Judicial de la poco agraciada imagen que suscita en la sociedad. Por lo menos, es lo que suponen sus miembros.

Primer indicio ayer que la batalla de Galeano no puede tener el final que el magistrado espera: la Comisión de Acusación rechazó un pedido para que se paralice el proceso en su contra, hasta que se conozcan los fundamentos del tribunal que absolvió a los 22 acusados de integrar la «conexión local» del atentado a la AMIA.

Los consejeros le dieron la espalda a Galeano con el argumento de que el cuerpo ya investiga desde hace tiempo al juez por presuntas irregularidades en la instrucción de la causa AMIA, aun desde mucho antes de que el tribunal absolviera a todos los imputados la semana pasada y ordenara pesquisas por graves delitos contra el juez federal.

Esa comisión tampoco aceptó la recusación que el magistrado impulsó contra el consejero Beinusz Smukler. Por el contrario, convino comenzar a analizar el martes que viene un «informe preliminar» de 240 páginas impulsando la citación de Galeano a declarar por el artículo 9, una suerte de declaración indagatoria si se tratara de un juicio penal.

• Postergación

Además, el Consejo postergó una decisión sobre el pedido de Galeano para que declaren como testigos en su favor el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni y el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian.

En cambio, optó por reclamarle a Galeano que explique por qué requiere esos testimonios, y que entregue las preguntas que desea formularles a ambos. Sólo entonces, el Consejo resolverá si hace lugar o rechaza el planteo.

Aunque una buena porción de los consejeros sostiene que Galeano ya camina hacia la destitución, el juez tiene algunos elementos que podrían sorprender a sus acusadores.

• Un informe de la Comisión Bicameral fechado en 1997 dice lo siguiente:
«Si bien los resultados no son hasta el momento los esperados atento a que no se ha logrado aún el esclarecimiento del atentado, debe reconocerse la labor desarrollada por el señor juez federal Juan José Galeano, así como por los fiscales Eamón Müllen y José Barbaccia en la investigación». Ese informe lleva la firma de la senadora Cristina Fernández de Kirchner.

• A Zaffaroni lo requirió como testigo porque el juez supremo en su calidad de asesor de la AMIA y la DAIA, también en 1997 elaboró un informe junto a Arslanian, Andrés D'Alessio (paradójicamente, ahora patrocina como abogado a Galeano) y Ricardo Gil Lavedra, sobre el estado de la investigación y las dificultades que ésta tenía. Se hizo referencia a la destrucción o inutilización de pruebas y al hecho de que «haya intervenido en todos ellos personal policial, y que existan procesados de igual empleo contribuye a robustecer esa hipótesis».

• Afirmación

Zaffaroni abundó en esta apreciación al considerar que los detenidos por el caso AMIA «de perejiles no tienen nada. Esta es la infraestructura local. Si fueran perejiles, no se hubieran hecho todas las maniobras que se hicieron para despistar al juez o para desviar la investigación, ni se hubiesen destruido pruebas».

Entre las posibles irregularidades por las cuales el magistrado debería responder figuran el pago de 400 mil dólares al reducidor de autos Carlos Telleldín; la falta de preservación de pruebas y la destrucción de pruebas (filmaciones y casetes con entrevistas a testigos e imputados, realizadas sin su consentimiento).

También está bajo sospecha la posibilidad de que Galeano haya avalado escuchas telefónicas irregulares; la posible intimidación a testigos e imputados, y el uso irregular de la figura de identidad reservada.

En caso de que se resuelva acusarlo, ese dictamen pasará al plenario del Consejo de la Magistratura, donde volverá a ser debatido. Ya en esa instancia, para que se apruebe la acusación, los dos tercios del Plenario deben votar a favor. Con la acusación sancionada en el plenario, Galeano quedaría a pocos pasos de un juicio político en el Consejo de la Magistratura, algo que
recién podría concretarse a fin de año o, incluso, en 2005.

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