- ámbito
- Judiciales
Indagan hoy a Segovia y ayer detuvieron a su esposa
La mansión del empresario Mario Segovia fue allanada en la provincia de Santa Fe, donde
secuestraron cinco autos de lujo: un Rolls Royce modelo 2008 (foto), dos camionetas
Hummer, una Land Rover y un cuatriciclo último modelo.
Según los investigadores, Segovia había comprado entre 2006 y 2008 más de 8.100 kilos de efedrina, cuyo precio en el mercado ilegal mexicano es de unos 30 millones de dólares, por lo que el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, lo sindicó como el «mayor proveedor de los carteles mexicanos».
De hecho, el juez Faggionato Márquez cree que Segovia le compraba efedrina a Raúl Ribet, uno de los primero imputados presos en la causa.
Con la detención de este empresario, la cual se logró tras un trabajo de agentes de la Secretaría de Inteligencia (SI), el magistrado ordenó la realización de 13 allanamientos en propiedades de Segovia.
El primero de ellos se realizó en su casa, ubicada en Condarco 472 bis y bulevar Argentino, en la zona más exclusiva del barrio Fisherton, de la ciudad de Rosario, donde los investigadores policiales detuvieron a la esposa de Segovia.
Pero los investigadores se llevaron una sorpresa con la gran cantidad de autos lujosos con los que se encontraron: un Rolls Royce modelo 2008, una camioneta Hummer modelo 2008 y otra de la misma marca modelo 2007, una Land Rover y un cuatriciclo último modelo, lo que fue secuestrado y llevado ayer a Campana. Además, encontraron dos lingotes de oro de un kilo cada uno, dos de medio kilo y dos de 100 gramos, así como también 10 armas de fuego, 275 mil euros, 70 mil dólares y 3.500 libras esterlinas.
«Los lingotes de oro son como los de las películas. Hasta tienen el peso tallado en el frente. Estaban guardados en una caja fuerte», graficó un jefe policial que participó de los operativos.
Además, en esa casa se encontraron precursores químicos bajo la inscripción de la droguería Famérica, de la Capital Federal, que ya había sido allanada por el mismo caso en setiembre pasado, cuando fue demorado su dueño, que luego fue liberado. Luego, se realizó otro allanamiento en un estudio contable ubicado en Rivera Indarte 3755 de Rosario, donde fue detenido el contador Guerini.

