- ámbito
- Judiciales
La mala hora
Perder el poder no es sólo entregar celulares, vehículos y otras prebendas que los particulares deben pagar de su bolsillo. En la política criolla es perder impunidad, como le ocurrió en menos de 24 horas al saliente subsecretario de Vivienda, el piquetero Luis D'Elía. Apenas renunció, un juez ya se dispone a indagarlo por su intervención en la toma de una comisaría en el barrio de La Boca, hace dos años. Antes diputado, después funcionario, siempre tuvo el revoltoso cobertura política. Le alcanzará o llega la mala hora: en el Congreso se elaboraba un pedido de informes al gobierno para que dé a conocer las razones por las cuales D'Elía acató órdenes de un Estado extranjero (la Venezuela de Hugo Chávez). Por más hermanos latinoamericanos que se precien, se supone que los funcionarios argentinos responden sólo a su gobierno. Lo de D'Elía contra Kirchner roza la posibilidad de una desagradable imputación. Tiene el consuelo del burócrata: anoche imponía al sucesor en el cargo.
El chavista Luis D'Elía tiene un nuevo problema. Un fiscal quiere procesarlo por el asalto a la seccional policial de La Boca, ocurrida en junio de 2004.
Aquella vez Comparatore y su adjunto Patricio Evers pidieron también la indagatoria del jefe piquetero y 42 miembros de su clan, Urso sólo llamó a D'Elía e incluso pidió su detención. Pero jamás logró que prosperen esas medidas. Primero porque D'Elía tenía fueros como diputado bonaerense y después se salvó porque fue designado funcionario de la inventada secretaria de Vivienda y Hábitat Social.
Ahora en desgracia y sin el respaldo presidencia, el fiscal vio la oportunidad de reactivar la causa dormida desde hace dos años. Por eso, pidió la indagatoria del piquetero y de quienes lo acompañaron en el copamiento de la sede policial. Todos están acusados de haber cometido una docena de delitos graves como: privación de la libertad, daños, lesiones y amenazas agravadas. Sin embargo, permanecen en libertad. En su presentación, Comparatore enumeró los hechos delictivos que podrían imputarse al líder piquetero, entre los que está incluido «el ingreso en forma violenta a la sede de la Comisaría 24ª, el desalojo de los policías que se encontraban en la seccional cumpliendo sus funciones, la sustracción de elementos que pertenecían a la comisaría».
Además, el funcionario judicial destacó «el daño ocasionado al edificio y mobiliario de la comisaría, las lesiones y amenazas proferidas a algunos policías, el intento de sustracción de las armas reglamentarias a unos uniformados y la privación ilegítima de la libertad durante unas horas» de unas personas que estaban en la seccional haciendo denuncias.


Dejá tu comentario