- ámbito
- Judiciales
Negó Servini que cite a los famosos por saltar "corral"
«Hay documentación que muestra una operación realizada por un señor de nombre José Martínez de Hoz, que actuó como apoderado de una señora y del BGN, pero en el padrón electoral hay dos José Martínez Hoz», dijo.
• Cóctel peligroso
La combinación de una poco seria investigación sumado al apuro por mostrar resultados se ha convertido en un peligroso coctel que redunda aún más en la ya desdibujada credibilidad argentina.
Ayer varios abogados expertos en el tema, comentaron a Ambito Financiero que en la investigación acerca de la supuesta fuga de divisas existen varios aspectos que se deben dilucidar.
Por caso, se debe determinar en principio la existencia o no del delito de «subversión económica» o «contrabando de divisas», figura penal que la Servini de Cubría utilizó para mantener detenido al banquero Carlos Rohm.
«Hay que establecer si como consecuencia de la inserción del 'corralito', funcionarios públicos, gerentes de entidades propiciaron o permitieron la salida de divisas o sacaron divisas median-tes autopréstamos figurados. Por el contrario sería difícil comprobar el delito si los que sacaron los dólares del país lo hicieron paulatinamente e instados por el temor, a medida que advertían que se desbarrancaba la economía, pues era lícita dicha salida de divisas y el 'corralito' se activó como consecuencia de ese desbande individual y no concertado», le explicó a este diario un abogado sabedor de estas cuestiones jurídicas.
También ayer el ex diputado nacional César Albrisi, el último titular de Aduanas durante el gobierno de De la Rúa, descalificó las investigaciones sobre la posibilidad de que los movimientos de fondos por el aeropuerto de Ezeiza impliquen fuga de capitales como insiste el dúo Servini de Cubría y el polémico juez Norberto Oyarbide.
Albrisi dijo también que las investigaciones sobre la salida de fondos durante los últimos meses del año pasado «deben ser orientadas a los mecanismos de transferencia electrónicos y no a los camiones de caudales de los bancos».
Por lo pronto (y en otra muestra del poco respeto del secreto de sumario) se anunció que a partir de mañana comenzarán a desfilar algunos de los 120 ahorristas que Servini de Cubría cree que saltaron el «corralito». Aunque aún no sabe si tuvieron responsabilidad o no la jueza ya adelantó que podría caberles el delito de «participación necesaria o un encubrimiento».
Por lo pronto desde el juzgado de Servini de Cubría se dejó trascender que entre los citados a declarar figuran la conductora Cecilia Zuberbühler; Jorge Pereyra de Olazábal (ex funcionario de Carlos Menem); María Teresa Blaquier, Carolina Calvo Woodgate de Anchorena; Rosario Estenssoro de Matthies y Marta Cordero de O'Farrell, Ignacio Keller Sarmiento (embajador en Alemania).
Servini de Cubría también apuntó sus dardos sobre el Banco Central y en especial sobre Roque Maccarone.
• Redescuentos
La jueza sostiene que el Banco Central otorgó redescuentos a diversos bancos y que parte de ese dinero salió al país. Y con una contundencia que llamó la atención afirmó que «está comprobado que entre el 17 y el 20 de diciembre, dos semanas después de la invención del 'corralito', el BCRA concedió redescuentos por 35 millones de dólares al Banco General de Negocios (BGN)».
La teoría de la jueza sostiene que hubo un traspaso de fondos en dólares desde el Banco General de Negocios al Uruguay mediante «recibos que se hacían en la Argentina», lo que les permitía a los ahorristas no sacar el dinero del país, pero sí tenerlo a plena disposición.
La inefable jueza también amplió esas responsabilidades a otras entidades financieras que -según dijo-también serían nacionales y privados locales habrían utilizado este mecanismo.
Otro dato llamativo que aumentan las dudas que se ciernen sobre esta investigación: ayer la Servini de Cubría le confesó a una emisora de radio que su pesquisa tiene seis o siete meses y que ya en julio del año pasado había detectado que en el BGN «había una 'cueva' o una compañía a través de la cual se pasaba dinero al exterior».
Cabría de suponer que ante tamaña sospecha la jueza tendría que haber actuado de inmediato (a fin de defender los intereses que hoy sostiene) pero no lo hizo, y tampoco lo hizo a fines de diciembre porque -según sus propias palabras-«en esos días la situación del país era tan trágica, que uno pensaba que si se hacía un procedimiento de esta naturaleza podía causar un daño peor. Por eso lo fuimos dejando para enero», sostuvo.


Dejá tu comentario