- ámbito
- Judiciales
Nuevo régimen para niñez abre camino a baja de edad
El recinto semivacío de la Cámara de Diputados, ayer, durante la sesión donde se dio un áspero debate sobre el proyecto duhaldista de protección a la minoridad y se prorrogó hasta fin de año la licencia a Graciela Ocaña, que ejerce la jefatura del PAMI.
La duhaldista Silvia Martínez, titular de la Comisión de Familia, recordó que «a esta cámara y al Congreso les resulta más fácil sancionar con disidencias leyes económicas que las sociales». Adolfo Rodríguez Saá, a título personal, subrayó la unanimidad que se había conseguido en Senadores y la contrapuso con los 4 dictámenes de comisión que dejaron al desnudo las desavenencias respecto del paper de Chiche Duhalde. «Organizaciones especializadas me dijeron que este proyecto que estamos tratando es medieval y el otro, el de la Cámara alta, es posmoderno. ¿Por qué no privilegiamos el acuerdo sobre una iniciativa mejor?», reflexionó el sanluiseño.
Eduardo Camaño salió a cruzar con diplomacia al justicialista disidente, que gerencia el Interbloque Provincias Unidas. «Cuando este proyecto se apruebe será girado al Senado, que puede hacerlo suyo o incorporar las modificaciones e insistir con 2/3. Si el Senado tiene un proyecto tan bueno, seguro que va a salir ése, señor diputado», ironizó el presidente de la Cámara baja.
El radical Luis Molinari Romero suscribió los dichos de Rodríguez Saá y señaló que «el Congreso no puede vivir una pulseada entre dos cámaras, pues vamos a convalidar a los comunicadores que no le dan importancia a esta iniciativa». «Es absolutamente que esta sesión pase a un cuarto intermedio para hacer un trabajo en conjunto con el Senado, con el objetivo de zanjar las diferencias», planteó el cordobés.
Cynthia Hernández, espada de la UCR en Familia y Minoridad, ya había deslizado susceptibilidades porque «debería haberse alcanzado un dictamen único» y advertir que «no se dejó ingresar a las ONG que participaron de los debates en comisión». Esas organizaciones habían respaldado la posición de la Cámara alta, lo cual abría la puerta a otra polémica.
Camaño señaló que «los mandé a buscar y se habían ido. Pero, además, ya opinaron esas ONG porque estuvieron en las 4 comisiones donde se discutió». «Tenía entendido que no venían a debatir», replicó con celeridad la dama radical.
Hernández defendió el dictamen de cuño UCR. « Eliminamos la posibilidad de judicializar los problemas sociales, pero no hubo voluntad del oficialismo. La Justicia sólo interviene cuando hay una vulneración de los derechos de los niños, cuando hay un delito. El dictamen de mayoría mantiene en la Justicia la competencia en las causas en que los chicos son pobres», sentenció.


Dejá tu comentario