El kirchnerismo mostrará en las próximas horas hasta dónde pretende ir con el juicio político contra la Corte Suprema de Justicia, en una nueva reunión de comisión que habrá desde las 11 en Diputados, donde el Frente de Todos buscará definir e imponer la citación de testigos y el pedido de documentación para recolectar pruebas. Junto a eso también se espera un plazo de finalización de la discusión para dictaminar, último escalón al que llegará el oficialismo ya que, para el recinto, no tiene ninguna forma de alcanzar los dos tercios necesarios.
- ámbito
- Edición Impresa
- Corte Suprema
Juicio político a la Corte Suprema: el oficialismo define citación de testigos y pedido de documentos
La comisión que comanda la legisladora kirchnerista Carolina Gaillard planteará el plazo de finalización de recolección de pruebas para dictaminar. Se analiza estirar la disputa entre dos y tres meses. Hasta allí llegará el oficialismo ya que no contará con los dos tercios en el recinto.
-
La Corte reconoció carácter laboral a créditos contra una ART en quiebra
-
La Corte ratificó el rol del Congreso y sostuvo que los jueces deben aplicar la ley vigente
La semana pasada, el Frente de Todos doblegó a la oposición con su número para declarar la admisibilidad de las 14 solicitudes. La resolución votada apunta contra la Corte por la sentencia -el amparo- sobre coparticipación a favor de la Capital Federal; por haber restituido una ley derogada del Consejo de la Magistratura; por querer aplicar la ley del 2 x 1 en un caso de lesa humanidad; y por desmanejos en la obra social judicial.
El paquete que preparó el oficialismo -en la comisión que comanda Carolina Gaillard- aglutinó a la oposición, que en realidad no había llegado al jueves pasado con una postura en común. De hecho, el único interbloque que rechazó de lleno el accionar del kirchnerismo fue el Federal, que maneja Alejandro “Topo” Rodríguez. En tanto, Juntos por el Cambio presentó un informe para descartar el juicio político, pero dejó afuera las acusaciones de la Coalición Cívica contra el magistrado Ricardo Lorenzetti, algo que sí solicitaron los “lilitos” -como Juan Manuel López- en su documento. No obstante, los movimientos poco tácticos del Frente de Todos -desde hace meses aparecen quejas desde varios despachos por la falta de estrategia- permitieron la unificación.
Durante la discusión de la semana pasada, el presidente del radicalismo en la Cámara baja, Mario Negri, recordó: “La comisión tiene más de 30 pedidos de proyectos de juicio político, de los cuales 15 son contra el presidente y la vicepresidenta. Esperemos que cuando solicitamos que se traten estos proyectos contra Alberto Fernández y Cristina Kirchner, se use este sistema que aplican contra la Corte Suprema. Esperemos que no usen el mismo mecanismo que se usó en 2014, cuando se rechazó en nueve minutos el juicio político al -entonces- vicepresidente Amado Boudou”.
“Lo único que propiciamos es la apertura de una investigación con la posibilidad de la presentación de la prueba y los involucrados y, al cabo de ese procedimiento, tomar una decisión. Arranca una etapa de prueba de sumario, y lo haremos en virtud del reglamento de la comisión y podremos agregar todos los elementos que permitan dilucidar los distintos hechos denunciados”, reflexionó por su parte el titular del kirchnerismo en Diputados, Germán Martínez.
Resolución
“Los 14 pedidos promovidos acumulan más de 60 hechos que configurarían las causales habilitadas por la Constitución Nacional de mal desempeño y delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones y que -de ser probados- resultarían en gravísimas violaciones institucionales”, señala el texto empujado por el Frente de Todos. El escrito indica también que “el tenor de las denuncias -de ser probadas- serían el preludio de una situación de extrema gravedad institucional que implica la ruptura de la armonía que debe asegurar dentro de un Estado Federal y un régimen republicano y democrático”.
“Crecimiento”
El secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, manifestó ayer en Diputados que la Argentina crecerá en 2023, con lo que “serán tres años seguidos de crecimiento” desde el período 2006-2008.
Según De Mendiguren, “es difícil alcanzar la estabilidad macroeconómica si no cambiamos la matriz productiva de Argentina, que tiene un modelo primarizado donde le vendemos al mundo lo que vale poco y le compramos lo que vale mucho”. Y advirtió: “La deuda no es buena ni mala, es como un cuchillo sirve para comer o para matarte. Si la utilizás para cambiar o atacar la causa que te llevó a la restricción externa es una inversión. Si la usas para tapar el agujero, lo que lográs es postergar agua por cuatro años”.
- Temas
- Corte Suprema



Dejá tu comentario