El mes pasado el índice Merval acumuló ganancias del 7,8% en dólares. De cara a 2023, analistas consultados por Ámbito señalan que el rally puede continuar.
Las acciones argentinas lograron en noviembre profundizar la tendencia alcista de 2022. El mes pasado el índice Merval acumuló ganancias del 7,8% en dólares. Ocurrió en un contexto internacional de expectativas de desaceleración del ritmo de suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, ante datos positivos sobre la inflación. De cara a 2023, analistas consultados por Ámbito señalan que el rally puede continuar, aunque será clave la capacidad del Gobierno de controlar variables clave, como el rumbo de las reservas y la deuda en pesos, dado que un impacto negativo sobre los dólares financieros limitaría los márgenes de ganancias de las compañías.
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Un informe de GMA Capital destacó que “la mejor inversión del año sigue siendo las acciones”. El Merval acumula un alza en dólares de 25,6% en lo que va de 2022, remarcó. Asimismo, señaló: “El mayor apetito a nivel mundial por activos de riesgo potenció un rally histórico para los títulos soberanos. En cuestión de un mes, los Globales escalaron 23,5% en dólares, mientras que el resto de los bonos emergentes subió 7%. De esta forma, se trata del segundo mejor mes en lo que va de la gestión actual para el retorno total de estos títulos, luego de mayo de 2020”.
Mariano Torres, portfolio manager en Quaestus Advisory, destacó: “El Merval fue uno de los índices que más subió en el año. Principalmente, el punto de partida de los activos fue bastante menos en cuanto a la valorización de las empresas en comparación a cualquier industria del mundo. El rally argentino comenzó en abril de 2020 de forma lenta pero sostenido. Cuando el mundo comenzó a sufrir una burbuja en los activos financieros que terminó por estallar a principios de este año y se desinflaron las valorizaciones, Argentina todavía seguía con un valor intrínseco bastante más real, teniendo en cuenta la capacidad orgánica de las compañías en generar beneficios, que no estaba fielmente reflejado en el precio, situación que seguimos teniendo. En este sentido, argentina todavía tiene un recorrido largo, en el cual va a continuar la apreciación de la renta variable y fija”.
Por su parte, el economista Federico Glustein señaló que, al analizar las acciones líderes, “las energéticas son las que encabezan las mayores ganancias en 2022, mientras que el resto de las especies han estado por debajo en términos reales, lo que significa que, en realidad, es más por el potencial que pueden generar a nivel rentabilidad que por variables macroeconómicas o de las propias empresas que justifiquen esas alzas muy por encima del 100% anual”. Y agregó: “Habiendo problemas con la energía en todo el mundo derivado de la guerra en Ucrania, con el potencial de Vaca Muerta, las expectativas en este año fueron más que positivas en nuestro país. Sobre todo teniendo en cuenta que la extracción creció hasta 37%, a lo que hay que sumar los descubrimientos en el atlántico, la explotación exponencial del litio y un incremento en las energías alternativas. Tampoco hay que dejar de destacar el cumplimiento con el FMI y, en el último tiempo, cierta intención de ordenamiento en algunas variables macro que potencian esta suba”.
¿Continuará el rally?
En relación a una mayor recuperación, Glustein destacó: “En el segmento energético la tendencia es al alza. Sin embargo, en el resto de las acciones del Merval no estaría tan seguro que vaya a suceder la misma suerte, debido a que el crecimiento para 2023 no está garantizado, la inflación de tres dígitos ataca cualquier impulso de inversiones fuertes y no se avizora mejoras en la tasa de ganancia”.
En tanto, desde Balanz sostuvieron que las acciones estarán condicionadas, además de por el contexto global, por lo que ocurra con el dólar: “El Gobierno busca mediante medidas transitorias llevar alivio sobre el frente cambiario y de reservas, asegurando el cumplimiento de las metas del FMI. Así y todo, la trayectoria se presenta con incertidumbres una vez finalizado el dólar soja II. La deuda en pesos también presenta focos de incertidumbre, mientras la inflación se mantiene en niveles muy elevados y el esquema de vencimientos luce desafiante para 2023, lo que podría renovar la presión sobre los tipos de cambio en el mediano plazo”.
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