Economía

Leliq: estiman que el desarme por $ 50.000 M frenará la baja de tasas

Tras la medida del BCRA de limitar la tenencia de Leliq a los bancos, se espera que la baja de tasas se frene y que haya más presión sobre el dólar producto de una "mayor liquidez", estimó la consultora Ecolatina.

Tras la medida del Banco Central de limitar la cantidad de Leliq que pueden poseer los bancos comerciales -se verían obligados a desprenderse de al menos $ 50.000 millones en los próximos dos meses y medio- se espera que la baja de tasas se frene y que haya más presión sobre el dólar producto de una “mayor liquidez”, estimó la consultora Ecolatina.

Cabe destacar que según la nueva norma, el stock de Leliq no puede exceder al patrimonio neto de los bancos o dos tercios de los depósitos realizados en cada entidad por el sector público y privado no financieros, lo que arroje un saldo mayor, lo que genera un impacto sensible sobre el sistema financiero local.

Es que de esta manera, conforme a las estadísticas disponibles, los bancos se verían obligados a desprenderse de al menos $ 50.000 millones de Leliq en los próximos dos meses y medio. Considerando un tipo de cambio de $ 38, equivale a poco más de u$s 1.300 millones y representa alrededor del 5% de la base monetaria, que el BCRA tendría que absorber, afirmó Ecolatina.

En ese marco, señaló que el factor central para saber qué pasará con el dólar en el corto plazo será el sendero de la tasa de interés, que acumuló una reducción de 13,5 puntos porcentuales entre octubre de 2018 y enero de 2019 mientras que en las dos primeras semanas de febrero la baja ya lleva casi 10 puntos porcentuales.

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El interrogante pasa entonces por saber qué hacer con la nueva “masa de pesos” que se liberen con la reducción de las Leliq. En este punto, la consultora planteó distintos escenarios:

“Carry trade”

En primer lugar, Ecolatina consideró que los pesos excedentes del recorte de las Leliq para los bancos podrían remitirse a casa matriz en el caso de los bancos extranjeros, operación que se realizaría en dólares. “Si asumimos que este dinero habría ingresado al país en los últimos meses en la búsqueda por beneficiarse del alto rendimiento que ofrecían las Leliq y la estabilidad cambiaria –carry trade-, esta opción luce como la más viable; máxime teniendo en cuenta la incertidumbre que genera el proceso electoral”, analizó la consultora.

En este caso, señaló, “el efecto sobre la base monetaria sería prácticamente nulo, ya que el excedente de Leliq se convertiría en demanda de moneda extranjera y saldría del sistema financiero”.

“Por otro lado, producto de la regulación vigente, los bancos no pueden incrementar sus tenencias en divisas de manera directa; por lo tanto, si el excedente se dolarizara, se deberá remitir al exterior necesariamente”, agregó.

Mercado de capitales

Otro de los escenarios posibles según la consultora es que esta nueva liquidez podría dirigirse al mercado de capitales (bonos o acciones) o al de préstamos. Algo que obligaría a relajar el costo de financiamiento, en la búsqueda por colocar nuevos créditos.

“En ambos casos, este dinero sí expandiría a la base monetaria, de modo que obligaría al Banco Central a redoblar sus esfuerzos para secar la plaza de pesos. No obstante, esta opción luce también como la más tentadora de cara a la reactivación de la actividad, ya que la mayor liquidez podría destinarse a los hogares y empresas, apuntalando al consumo y a la inversión”, destacó.

Aumento de encajes

En otro orden, el Banco Central podría modificar la regulación vigente, aumentando los encajes no remunerados –dinero en efectivo que los bancos comerciales deben depositar a tasa cero en la autoridad monetaria- o incrementando la Posición Global Neta –máximo cociente entre dólares y patrimonio neto de los bancos comerciales-, entre otras opciones.

“En el primer caso, evitaría presiones sobre la divisa y lograría que el excedente permaneciera en el sistema financiero, pero todo el costo se cargaría sobre los bancos. En contraposición, en la segunda alternativa, relajaría las condicionalidades sobre este sector pero alentaría un deslizamiento en el tipo de cambio”, analizó.

La tasa de interés interrumpiría su proceso bajista y el dólar se recuperaría

Al proceso de recorte de tasa de interés le quedarán un par de semanas bajo estas condiciones. Una vez que se acerque el desarme obligado de Leliq (al cierre de febrero, marzo y abril) su renovación total no será una posibilidad, de modo que restará ver a cuál de estas opciones se destina el excedente de liquidez.

“A juzgar por la incertidumbre electoral y las magras perspectivas de actividad, la dolarización luce plausible”, estimó.

En esa línea, concluyó que el sendero bajista de la tasa de interés se interrumpiría, e incluso señaló que “es posible que se revierta a medida que se materialice el desarme de Leliq”.

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