El chocolate es uno de los dulces más consumidos a nivel mundial y Argentina no se queda atrás. La totalidad de los argentinos consume chocolates, siendo una categoría muy popular. En promedio, cada persona ingiere anualmente alrededor de 2 kilos de chocolate, una cifra que se mantiene en línea con el resto de los países de Latinoamérica y afecta positivamente a las industrias, los mercados y los puntos de venta.
Chocolate, uno de los productos favoritos de los argentinos: los más elegidos y el consumo per cápita
El dulce está presente en muchas situaciones. Además, tiene una gran variedad de sabores para ofrecer. Cuál es el estado actual de la industria.
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Chocolates.
Según el Código Alimentario Argentino, el chocolate es un alimento que se obtiene a partir de productos de cacao y sacarosa o algunos de los siguientes edulcorantes: dextrosa, azúcar invertido, jarabe de glucosa o fructosa o sus mezclas, con o sin el agregado de Equivalentes de Manteca de Cacao (EMC). Además, tiene una fuerte asociación a momentos de disfrute, conexión emocional, estimulación de los sentidos y el ocio. Su sabor evoca recuerdos de la infancia, personas queridas, momentos compartidos y experiencias especiales. Por eso, además, resulta cada vez más elegido por los consumidores.
El chocolate y su rol en la vida de los argentinos
El chocolate tiene varios roles en la vida de los argentinos. En ese sentido, Leticia Fenoglio, CEO de Rapanui, dijo que “es ese regalo que le haces a tus amigos y a tu familia para decirles que los querés; es esa atención que le haces a una persona que quizá es un conocido, pero hizo algo que significó mucho; es ese momento que necesitas darte un gusto y disfrutar; y es tanto más”. “Básicamente forma parte de los vínculos y los momentos más significativos y cotidianos. Es muy difícil encauzarlo en una sola cosa”, añadió.
En concordancia, Emiliano Baratz, gerente comercial de La Pinocha Chocolates, aseguró que “el chocolate es, junto con el café, uno de los productos favoritos de los argentinos. Su nivel de socialización y cercanía conlleva a que sea una de las primeras opciones para mostrar cariño, respeto y/o agasajar a otro”.
En tanto, desde Mondelez explicaron que “la categoría de Chocolates acompaña al consumidor en distintos momentos de su día. La ocasión de consumo principal es a la media tarde y post cena. Se buscan cubrir distintos momentos, pero principalmente son la indulgencia, el relax y el disfrute”. A su vez, Lucrecia Orella, dueña de Compañía de Chocolates, sumó que "actualmente se está empezando a consumir más chocolate de alta calidad para consumo personal".
Respecto a la composición del chocolate, Silvina Tioni, dueña de la marca Thionis Chocolates, justificó que “el cacao contiene flavonoides, un antioxidante con múltiples beneficios, entre ellos, favorece la presión arterial, estimula la memoria y previene el envejecimiento celular”. Por su parte, Guillermo Canosa, director del negocio de chocolates y culinarios Nestlé Argentina, añadió que “el chocolate puede ser parte de una alimentación variada y saludable, si se lo consume con moderación y en las porciones adecuadas. Asimismo, tiene la reputación de ser un dulce ‘reconfortante’, ya que el placer y sabor pueden elevar el ánimo y brindar una sensación de bienestar”.
El consumo del chocolate y la industria
Partiendo de la base de que el chocolate tiene una alta penetración (85%, según Source Euromonitor), podríamos afirmar que Argentina es uno de los países latinoamericanos que más consume chocolate, a pesar de no tener producción de cacao. Específicamente es el quinto mayor mercado de Latam, luego de Chile, Ecuador, Brasil y México.
Se estima un consumo aproximado de entre 2 kg y 3 kg de chocolate por capita anuales y una frecuencia de compra de al menos dos veces por semana. “No obstante, estamos aún muy lejos de los principales consumidores del mundo -como Europa- que pueden llegar a consumir 6/7 kg”, advirtió Baratz.
Un estudio de Nestlé demostró que la industria vende aproximadamente 45 mil toneladas de chocolates al año, abarcando diferentes segmentos del mercado. Dentro de la categoría, el segmento de tabletas de chocolate son las más elegidas por los consumidores, según Canosa, debido a su "versatilidad, presentación, porciones bien definidas y variedad de sabores”. “De igual forma existe una muy alta convivencia entre los segmentos: en promedio, el consumidor opta por seis tipos diferentes”, añadió.
Baratz expresó que “la tradicional tableta tiene una impronta que demuestra la elaboración casera. Quizás distanciándose de la bombonería artística que, a mi modo de ver, parece haber sido una moda pasajera”.
Los alfajores, las trufas y los bombones son otros de los segmentos elegidos. Rodrigo Bauni, fundador de PUROCACAO, dijo que “un gran porcentaje de los chocolates consumidos en el país están recubriendo un alfajor”. En tanto, desde Mondelez explicaron que, “más allá de que es un clásico argentino, cumple un rol de saciar el hambre con un precio accesible”. Mientras que Orella resaltó que el aumento del consumo depende de la ocasión: “Si es para regalo, se eligen bombones o trufas; si es para consumo propio, son más tabletas”.
De todas formas, también existe una alta diversidad en las preferencias. Particularmente, los argentinos son conocidos por su curiosidad y disposición a probar nuevas opciones. Incluso aquellos que son leales a una marca específica, suelen explorar otras opciones.
¿Gustos clásicos o expectativas y curiosidades cambiantes?
En promedio, las personas suelen elegir hasta seis marcas distintas en un mismo mes, mostrando un comportamiento de compra impulsivo. Por esta razón, desde Nestlé aseguran que “es vital para la categoría estar presente en el punto de venta y ofrecer una amplia variedad de productos, como ediciones limitadas, ya que el consumidor es super permeable a la oferta, al punto de que 7 de cada 10 compras se deciden en la góndola”. De esta manera, buscan satisfacer las expectativas cambiantes de los consumidores y ofrecerles nuevas experiencias en el mundo del chocolate.
Todas las fuentes consultadas notan nuevas tendencias en los consumidores: generalizada y marcada hacia una exigencia cada vez mayor en la calidad del producto y una búsqueda constante de novedades e información nutricional sobre las piezas. El ejemplo más claro y repetitivo es el chocolate con alto porcentaje de cacao. Cabe mencionar que cuanto más alto el porcentaje de cacao, más pura es esa pieza.
Baratz explicó que, “al momento de definir una compra, el consumidor prioriza calidad antes que industrial o artificial”. De todas formas, el consumidor argentino mantiene sus gustos clásicos, como chocolate con leche, con dulce de leche o almendras.
En ese sentido, Fenoglio admitió que, “por un lado, los fanáticos tienen un paladar cada vez más exigente. Cada vez más eligen chocolate semiamargo o con altos porcentajes de cacao. Se busca también continuar resaltando ese sabor, y en eso ayuda el mix de ingredientes novedosos, como la combinación de dulce y salado, o texturas cremosas, que puede encontrarse en chocolates con marroc. Además, el juego con ingredientes propios y sofisticados de la pastelería es otra tendencia creciente. Esto es algo que las chocolaterías tradicionalmente no solían combinar y aplica tanto para el semiamargo, amargo o con leche".
Un claro ejemplo de las nuevas tendencias de consumo se observa en PUROCACAO, ya que -según Bauni- “el chocolate con dulce de leche se llevaba el mayor porcentaje de demanda y hoy está debajo del 20%. Hay mayor consumo de chocolates con vinos y tabletas con picante y sal, entre otros". Orella dijo que las novedosas elecciones se basan en los “beneficios del cacao a nivel salud”.
Invierno
Los argentinos solemos relacionar el frío con el chocolate y esa asociación se observa en los crecientes niveles de ventas. De todas formas, diversos especialistas de la industria tienen diferentes opiniones acerca de la estación y el nivel de consumo.
Bauni aseguró que “hay más oferta en todos los canales, por su mayor demanda”. En esa misma línea, Fenoglio expresó que “el consumo aumenta notablemente en vacaciones de invierno, aunque también tenemos fechas excepcionales que son como un oasis, como navidad o pascuas. En definitiva, el consumo se dispara luego de los meses más calurosos y en mayo ese indicador se reduce un poco”.
El chocolate es una categoría de compra impulsiva y estacional, cuyo aumento en el consumo -según Mondelez- se debe a “varias razones como las bajas temperaturas o festividades”. “Durante el clima frío, las personas tienden a buscar comidas reconfortantes y el chocolate suele ser una opción popular, ya que asocian su consumo a que puede mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés”, agregaron.
Mientras que Canosa especificó que “la temporada alta de consumo empieza en abril hasta septiembre, con principal foco en julio, cuando se celebra el mes de la dulzura. A eso se suma que el chocolate es considerado un alimento reconfortante y cálido, ideal para hacer frente al frío. Desde una taza de chocolate caliente a una tableta sólida o bombones, este dulce se puede consumir de diferentes maneras”.
Por otro lado, Tioni hizo hincapié en el resto del año: “El chocolate se consume mucho más en invierno, pero la realidad es que la gente lo consume todo el año, ya que es una muy buena opción para hacer presentes”. En concordancia, Baratz dijo que, “si bien históricamente el argentino asocia el chocolate con el frío, esa tendencia se fue modificando cada vez más y el consumo se torna muy parejo a lo largo del año”.
El mercado y los canales de venta
En cuanto a los canales de venta, los kioscos desempeñan un papel fundamental en la comercialización de chocolates, representando el 38% de las ventas totales. Le siguen los supermercados, donde se concreta aproximadamente el 27% de las transacciones relacionadas con esta categoría.
Cabe mencionar que la categoría de chocolates es muy resiliente. A pesar de haber sufrido una pérdida de volumen muy importante en el 2020, producto de la pandemia, rápidamente tomó impulso y hoy se posiciona en niveles de volúmenes por encima del período pre pandemia.
En definitiva, en el último tiempo, el mercado de chocolates experimentó un crecimiento exponencial. Durante los últimos dos años, considerando que la temporada comienza en mayo, la categoría aumentó un 50%. En gran parte, se debe a que, a pesar de la situación mundial actual, los consumidores buscan darse pequeños placeres que contribuyan a su disfrute diario.














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