Cómo invertir en Bitcoin en Argentina

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El contexto pandémico y sus múltiples efectos sobre la economía y la forma de relacionarnos (aceleración de procesos digitales) tuvieron un rol fundamental para el crecimiento exponencial del mundo cripto.

No es fácil dimensionar un fenómeno mientras está sucediendo, y mucho menos, predecir sus implicancias a futuro. Sin embargo, frente al suceso del Bitcoin y las criptomonedas, junto al de la tecnología que los respalda, el blockchain, existen varios enunciados, del tipo “cambio de paradigma”, “punto de inflexión”, “un antes y un después”, que van generando cierto consenso, ya no entre grupos minoritarios de personas, sino, y esto es lo novedoso, entre grandes corporaciones, incluso gobiernos, y también personalidades respetadas en el mundo de los negocios.

Justamente el apoyo que recibió el Bitcoin en el último tiempo, por ejemplo, de la empresa pública de software de EEUU, MicroStartegy y Michael Saylor (su co-fundador), de Tesla y Elon Musk, de Square, de Twitter, entre otras, que compraron varios de miles de millones de la criptomoneda más famosa del mundo, fue uno de los motores clave para que su precio quiebre varios récords una y otra vez, en el lapso de minutos, horas, días o apenas una semana. Si tomamos como medida de tiempo los últimos 12 meses, el Bitcoin acumula un alza superior al 1.200%, al pasar de unos u$s4.000 (en medio del coronacrash en los mercados) hasta los u$s56.000 que tocó esta semana.

Al mismo tiempo, PayPal y Apple, dos gigantes tecnológicos que en el pasado ignoraban a las criptomonedas, anunciaron para este año la implementación de servicios de compraventa y pagos con criptomonedas, respectivamente. Algo parecido sucedió con Mastercard hace pocas semanas. “Son múltiples señales que, por un lado, fortalecen el rol de Bitcoin como reserva de valor y poderoso activo de ahorro e inversión y, por otro, aportan una gran dosis de legitimidad al mundo cripto, de cara a los mercados tradicionales.”, remarca a Ámbito Biz Juan José Méndez, Chief Brand Officer de Ripio.

Claro que el contexto pandémico y sus múltiples efectos sobre la economía y la forma de relacionarnos (aceleración de procesos digitales) tuvieron un rol fundamental para el crecimiento exponencial del mundo cripto. Para Eduardo Ríos, Product Owner y Crypto Writer en Bitso “la aceptación de la economía cripto se ha incrementado de forma asombrosa debido a causas económicas mundiales, como los estímulos fiscales y la inflación, derivados de la incertidumbre financiera, ante los efectos que causó la pandemia del Covid-19”.

En Argentina, además, la constante inestabilidad de la macro, con alta inflación y devaluaciones reiteradas del peso, junto con las restricciones para la compra de dólares, generaron un terreno propicio para el desarrollo del mundo cripto. De acuerdo a un relevamiento de STATISTA, en 2020 Argentina alcanzó el segundo lugar entre los países de Latinoamérica, con mayores operaciones de Bitcoin en Exchanges, al totalizar un volumen de más de u$s47 millones (solo fue superada por Colombia, con u$s147 millones).

CÓMO INVERTIR EN CRIPTOMONEDAS EN ARGENTINA

Para comenzar a subirse a la ola cripto, el primer punto fundamental que debería tener en cuenta todo principiante es informarse para entender cómo funciona este ecosistema (en casi todas las plataformas que operan con criptos existe una sección sobre educación financiera con lenguaje simple). Seguido de ello, se debe abrir una cuenta en un Exchange (en Argentina hay unos 15), plataformas o mercados de intercambio que compran y venden criptomonedas por las monedas fiat o dinero fiduciario (dólar, euro, real, pesos, por ejemplo) o por otras criptomonedas.

Luego se debe depositar una suma de pesos argentinos (se puede desde $100) o dólares en la cuenta creada en el Exchange. Se lo puede hacer a través de una transferencia bancaria, pero también vía Mercado Pago, Pago Fácil, y hasta cajeros automáticos exclusivos para comprar y vender Bitcoin.

Dada la extrema volatilidad en los precios de la mayoría de las cripto, los especialistas sugieren no invertir más dinero del que se está dispuesto a perder, recordando más que nunca en este punto, la importancia de diversificar para así reducir el riesgo que implica apostar a la rentabilidad de un solo activo. “Hay que tener en cuenta que el ambiente cripto es muy dinámico. Cambia literalmente todos los días, y por eso es tan importante entender sus fundamentos para luego poder mantenerse actualizado”, sostiene Ríos.

Bitcoin es la opción más conocida, pero existen muchas otras criptos, como Ethereum, Binance Coin, Cardano, XRP, que “pueden una oportunidad atractiva como reserva de valor a largo plazo, como cualquier activo de cotización variable, aunque toda oportunidad de ganancia tiene también su nivel de riesgo”, advierte Méndez. “Si estás usando cripto para protegerte de la inflación o como medio de inversión, Bitcoin es ideal, ya que se está apreciando frente a las monedas fiduciarias”, aconseja Ríos. En definitiva, para principiantes se sugiere invertir una muy pequeña cantidad para entender qué es lo que sucede con el correr de los días, y cómo es la dinámica. Solo después de esa experiencia y tras haber adquirido un mayor conocimiento de las cripto, se aconseja aumentar de forma gradual el capital invertido.

Por su parte, Emiliano Limia, Press Officer de Buenbit explica que “las criptomonedas pueden ser intercambiadas sin ningún tipo de intermediarios, con lo cual no existen trabas burocráticas y las comisiones excesivas. Además, es un mercado que opera las 24 horas los 7 días de la semana, por lo que no existen restricciones como pueden ser el horario bancario o límites geográficos: da lo mismo enviar y recibir cripto estemos a un metro de distancia o en la otra parte del mundo. Asimismo, todas las transacciones quedan registradas y son de acceso público, de tal manera que cualquiera que lo desee puede verificarlas, lo que les otorga transparencia”.

PARA ESCAPAR DE LA VOLATILIDAD

Para aquellos inversores con un perfil conservador, los Exchange ofrecen las stablecoins o “criptodólares”, activos digitales que no están expuestos a la volatilidad de Bitcoin, sino que siguen la cotización de un activo tradicional como el dólar estadounidense, detalla Méndez. En Ripio, por ejemplo, ofrecen dos: USDC y DAI, las cuales se pueden comprar y vender fácilmente en pesos.

“Si bien el Bitcoin es la criptomoneda más conocida y la que más volumen de dinero mueve a nivel mundial, en Argentina sucede la particularidad de que la cripto con más volumen de mercado es el DAI, que tiene una cotización ligada a la divisa norteamericana; por eso los argentinos lo utilizan como una manera indirecta para dolarizarse. Y, a la vez, funciona como una puerta de entrada natural al ecosistema cripto en general”, afirma Limia. “Lo singular en este caso es que, si el usuario compra un DAI, su valor siempre será equivalente a un dólar, y así queda protegido ante la pérdida de valor de muchas monedas tradicionales”, complementa Ríos.

Otra de las ventajas que ofrecen las stablecoins es la posibilidad de generar intereses con tasas atractivas. “Pueden generar ingresos pasivos como si se tratara de un plazo fijo, pero con la ventaja de que disponemos del dinero en todo momento sin ningún tipo de traba burocrática. Por ejemplo, Buenbit ofrece en la actualidad un retorno del 8% anual en DAI. Es decir, si un usuario deposita x cantidad de DAI, luego de un año, esa cantidad será un 8% mayor que la inicial”, detalla Limia.

CARTERA ADMINISTRADA

Una alternativa para aquellos que quieren comenzar a invertir en el mundo cripto y no se animan por sí solos, es el servicio de cartera administrada, algo muy usual en el mundo de las finanzas tradicionales.

“Dado que existen en la actualidad unas 7.000 criptomonedas que ya cotizan, para muchos inversores resulta difícil elegir, conocer, y profundizar sobre las múltiples opciones que hay en este ecosistema”, detallan desde Terrifico Capital, uno de los grandes jugadores de esta modalidad de inversión, que ofrece la posibilidad al cliente de dejar sus criptomonedas en un Exchange de su preferencia, para delegar en profesionales todas las decisiones de inversión.

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