2 de junio 2025 - 14:55

Día del Sommelier: siete jóvenes referentes de la sommellerie argentina reflexionan sobre la profesión y la industria

Con motivo del Día Internacional del Sommelier, profesionales de distintos restaurantes comparten su mirada sobre el presente del vino argentino y el rol del sommelier.

Siete sommeliers argentinos representan la diversidad y evolución del mundo del vino en nuestro país, mostrando nuevas tendencias, voces y paladares.

Siete sommeliers argentinos representan la diversidad y evolución del mundo del vino en nuestro país, mostrando nuevas tendencias, voces y paladares.

Cada 3 de junio se celebra el Día Internacional del Sommelier, en honor a la creación de la Association de la Sommellerie Internationale en 1969. En la Argentina, los sommeliers son esenciales para la gastronomía y la promoción del vino nacional. Distintos expertos comparten su visión sobre esta profesión.

Freddy Morales de Baja América

Freddy es el sommelier de Baja América, el restaurante de Núñez inspirado en las cocinas de Latinoamérica. Junto con su amigo y socio Antonio Bautista, chef ejecutivo, crearon este proyecto tras haber liderado otros restaurantes exitosos en México. Freddy es un apasionado del vino, la buena cocina, la coctelería y la cafetería de especialidad, una pasión que se refleja en su trabajo diario.

Sobre las tendencias del vino, Freddy comenta: “El consumidor promedio está eligiendo vinos por su estilo; prefiere un vino suave, un vino ligero, un vino amaderado. Ya no busca tanto la variedad.” Además, destaca la influencia de las redes sociales: “Todos los sommeliers tenemos Instagram y compartimos videos o hacemos historias hablando del vino que nos gustó. Entonces, la gente empieza a elegir sus vinos en base a estas sugerencias.”

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Freddy Bautista, sommelier y cofundador de Baja América, combina su pasión por el vino y la gastronomía latinoamericana para ofrecer maridajes que cuentan historias en cada copa.

Freddy Bautista, sommelier y cofundador de Baja América, combina su pasión por el vino y la gastronomía latinoamericana para ofrecer maridajes que cuentan historias en cada copa.

Respecto al cambio en el consumidor argentino, Freddy señala que “antes era solo Malbec y Mendoza, Malbec y Mendoza. Después empezó a ser mucho más fuerte el nombre del Valle de Uco… Luego llegó el crecimiento de los naranjos, de las criollas, etc.” Destaca que la comunicación hecha por sommeliers y periodistas “cambió la percepción del vino y ayudó a que este proceso se acelere muchísimo.”

Para Freddy, ser sommelier en Baja América es “poder combinar lo que hago con lo que hace Toño, mi socio. Todos los vinos que tengo están para matchear con la comida.” Reconoce que a veces debe imaginar los sabores para armonizarlos con un vino conocido, y disfruta mucho ese desafío: “Es algo muy divertido y que me encanta hacer.” En Baja América, el enfoque está en “compartirle al comensal qué es lo que puede esperar del vino,” más que en la bodega o la región.

Elena Cabrera y Leonel Castro de Trescha

Elena Cabrera y Leonel Castro junto con Nicolás Dilger (encargado de maridajes sin alcohol), forman parte del equipo de sommeliers de Trescha. En poco más de dos años, el restaurante de Tomás Treschanski consiguió reconocimientos importantes como dos cuchillos en Best Chef Awards, una estrella Michelin y el premio Michelin Best Sommelier 2025, que obtuvieron ambos. Elena estudió en la Escuela Argentina de Vinos y CAVE, y trabajó en lugares como Don Julio antes de llegar a Trescha en 2023. Leonel, profesional gastronómico formado en el Instituto Argentino de Gastronomía, se incorporó a fines de 2024 y tiene experiencia en vinotecas y restaurantes destacados.

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Elena Cabrera y Leonel Castro, sommeliers de Trescha, se destacan por su compromiso con la cultura del vino y su capacidad para acercar al público experiencias auténticas y memorables.

Elena Cabrera y Leonel Castro, sommeliers de Trescha, se destacan por su compromiso con la cultura del vino y su capacidad para acercar al público experiencias auténticas y memorables.

Sobre las tendencias actuales, destacan que “el vino argentino está atravesando un momento de evolución y refinamiento”, donde “se buscan vinos con un uso integrado de la madera −cuando la tienen−, y en los que no, se prioriza la expresión del lugar de origen”. Además, remarcan que “incluso el malbec, cepa emblemática del país, se está reinterpretando con estilos menos pesados, pensados para ser disfrutados en cualquier momento del día”. En cuanto al consumidor, notan que “los jóvenes en Argentina están más dispuestos a probar cosas nuevas, a explorar cepas menos conocidas”, mientras que “los consumidores mayores tienden a mantenerse fieles al malbec o a los clásicos cortes bordeleses”.

Leonel prefiere los tintos y destaca que “los vinos de Walter Bressia representan una parte de la historia del vino argentino, con estructura y una madera bien integrada”, con especial mención a su favorito, el pinot noir Piel Negra. Elena, por su parte, elige blancos con carácter como “White Stones de Catena, que expresa muy bien su origen, está equilibrado, bien hecho, y envejece perfectamente”, y en tintos prefiere “Noemia Malbec por su balance y elegancia”.

Para ellos, ser sommelier en Trescha significa un aprendizaje constante y un trabajo colaborativo: “Cada mínimo cambio en un plato puede alterar por completo la percepción del vino”, por eso para ellos el maridaje es algo que cuidan mucho y requiere “compromiso, precisión y trabajo en equipo”.

Inés de los Santos de Costa 7070 / Cochinchina / Kn

Inés de los Santos es una de las bartenders más reconocidas de Argentina y la región. Comenzó su carrera a los 21 años en Gran Bar Danzón, donde llegó a ser jefa de barra. Fue la encargada de la coctelería en Casa Cruz, trabajando junto a Germán Martitegui y Aldo Graziani. Además, participó en proyectos destacados como Julep, un catering de coctelería, y el premiado Cochinchina. En 2023 abrió junto a Narda Lepes el bar Kn, y en septiembre de 2024 inauguró Costa junto a Pedro Bargero. Recientemente abrió también Kochi Japanese Bar en Sao Paulo, junto con el chef Makoto Okuwa. Inés es además una talentosa sommelier con un especial talento para los maridajes.

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Sobre las tendencias en el mundo del vino, Inés señala que hay “un compromiso con los vinos naturales y poco intervenidos, por supuesto. Vinos que tienen menos paso por madera y más ligeros de alcohol”. En cuanto al cambio en el consumidor argentino, ella afirma que “sin dudas; creció la categoría naranjos, pet nat y rosados”, reflejando una apertura hacia nuevas variedades y estilos.

Cuando le preguntan por su vino favorito, Inés confiesa que es imposible elegir uno solo, porque “depende del momento y la compañía”. Esto habla de su enfoque flexible y sensible a la experiencia integral del vino y la gastronomía.

Finalmente, sobre qué significa ser sommelier en Costa, Inés resume que es “la unión de la buena gastronomía y la noche”. Destaca que cuentan con “alrededor de 130 vinos muy seleccionados para poder acompañar cada momento”, enfatizando la importancia de la selección y el maridaje en la experiencia que ofrecen.

Sol Tony de Las Flores

Sol Tony es Head Sommelier de Las Flores y una comunicadora del vino argentino muy reconocida por su estilo fresco y didáctico. Su presencia en redes sociales y medios especializados la posicionan como una representante de las nuevas generaciones de sommeliers, con un enfoque cercano y descontracturado. Se la puede ver semanalmente en Damajuanas, el programa que conduce junto a Sofi Maglione en Winexplorers, donde acerca el mundo del vino a una audiencia amplia.

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Sol Tony, Head Sommelier de Las Flores, combina conocimiento y frescura para acercar el vino argentino a todos los públicos.

Sol Tony, Head Sommelier de Las Flores, combina conocimiento y frescura para acercar el vino argentino a todos los públicos.

Sobre las tendencias actuales, Sol comenta: “Hoy el mundo del vino se abre a la diversidad: a lo convencional o clásico se suman vinos de baja intervención, naturales, y hay una vuelta a lo artesanal. El consumidor busca probar, emocionarse y conectar. Ya no alcanza con decir ‘esto es bueno’; hay que conectar y empatizar.”

Respecto al cambio en la elección del consumidor argentino, Sol destaca: “Creo que pasamos de un consumo medio automático a uno mucho más consciente. La gente ya no busca ‘el mejor vino’, busca su vino: el que le gusta, el que se adapta a su momento, a su paladar. Y eso es un cambio hermoso.” También resalta el rol de las redes sociales para democratizar el acceso a información y recomendaciones, transformando al vino en un producto menos exclusivo.

Finalmente, define su rol en Las Flores así: “Ser sommelier hoy va mucho más allá de recomendar vinos. Es ser un puente entre el vino y la gente. Comunicar sin complicar, invitar sin imponer. En mi caso, es traducir un mundo que a veces parece cerrado, y tratar de abrirlo con humor, sensibilidad y cero solemnidad.” Para Sol, su labor implica estar atenta a los nuevos tiempos y públicos, acercando la cultura del vino desde el disfrute y la conexión.

Alfredo Mesa de Mengano

Alfredo Mesa es sommelier en Mengano, restaurante de Facundo Kelemen, donde arma cartas que destacan lo mejor del vino argentino para acompañar platos que reinterpretan clásicos porteños. Formado en CAVE y con experiencia en lugares como Aldo’s, Alfredo aporta su conocimiento para potenciar la propuesta gastronómica desde la elección de vinos que maridan sabores tradicionales con modernidad.

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Alfredo Mesa, sommelier en Mengano, apuesta por la sustentabilidad y la innovación en la experiencia del vino y la gastronomía.

Alfredo Mesa, sommelier en Mengano, apuesta por la sustentabilidad y la innovación en la experiencia del vino y la gastronomía.

Sobre tendencias, Alfredo apunta a una mirada sustentable: “Para mí, el mundo del vino está girando alrededor de prácticas más orgánicas, más enfocadas en el cuidado del medio ambiente. Las bodegas −y el mundo del vino en general− buscan prácticas más sustentables, pero a la vez mantener la calidad de un buen vino.” Esta combinación entre cuidado ambiental y excelencia es un eje en su trabajo diario.

En cuanto a la evolución del consumidor argentino, afirma con énfasis: “Ahora el consumidor se salió de los parámetros de buscar ciertos estilos o cepas en general. Hoy, sin importar la edad, busca probar cosas nuevas: nuevos productores, nuevos estilos. Creo que hace 10 años vender un vino naranjo o un pet-nat era imposible. El vino evolucionó.” Esto refleja una apertura hacia la diversidad y la innovación en el mercado local.

Sobre qué significa ser sommelier en Mengano, Alfredo lo describe con una carga afectiva profunda: “El primer amor. Es ese lugar donde entrás y sos feliz; no vas a trabajar, vas a ser feliz. No es Mengano, es mi Menganito... Y, lo más importante: significa crecimiento.” Para él, la profesión es una pasión y un espacio de constante aprendizaje y disfrute.

Lucas Rothschild de Bordó

Lucas Rothschild es un referente del maridaje y consultor gastronómico que ha trabajado en reconocidos espacios como Los Galgos, Cochinchina y Kn. Actualmente en Bordó, restaurante de Facundo Kelemen, diseña cartas que reflejan la diversidad y la riqueza del vino nacional, con una mirada que combina tradición y exploración.

Sobre las tendencias del vino, Lucas diferencia dos mundos: “Dividiría las tendencias en dos grandes grupos: por un lado, las tendencias reales, asociadas al consumo y la productividad comercial; por otro, las que responden al vino de nicho, al mundo del sommelier y del consumidor especializado.” Para el consumo masivo, observa “una tendencia clara hacia una menor extracción, menor uso de madera y una mayor frescura,” mientras que para el segmento especializado, “se observa un creciente interés por hablar de regiones y lugares específicos... También es notable la revalorización de variedades criollas.”

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Lucas Rothschild, experto en maridaje, busca la armonía perfecta entre platos elaborados y vinos frescos y auténticos.

Lucas Rothschild, experto en maridaje, busca la armonía perfecta entre platos elaborados y vinos frescos y auténticos.

En cuanto al consumidor, Lucas reflexiona: “Es una pregunta difícil de responder en términos generales, porque no hay un único consumidor argentino de vino... Lo que sí se puede afirmar es que el consumo se ha descontracturado mucho. El vino ha dejado de estar asociado exclusivamente con el ritual o la formalidad, y se ha vuelto más cotidiano, más humano.” Busca así un vino que acompañe la vida diaria, fresco y transparente.

Finalmente, su definición de sommelier en Bordó subraya el desafío y la pasión por el maridaje: “Bordó representa un enorme desafío para mí en términos de maridaje. Cada plato tiene mucha técnica, mucho sabor y una elaboración muy detallada, lo que vuelve complejo −pero apasionante− pensar el vino adecuado para acompañarlo... Es, para mí, el desafío de lograr armonía entre el vino, la gastronomía y la vivencia del comensal.”

Camila Torta de Azafrán

Camila Torta es sommelier certificada (WSET3) y comunicadora del vino que hoy lidera el equipo de bebidas en Azafrán, restaurante con estrella Michelin en Mendoza. Su trayectoria incluye la dirección de la cava del grupo Anchoita y un estudio profundo del terroir argentino que aplica en su trabajo para destacar la diversidad y riqueza del país.

Sobre las tendencias, Camila señala: “En Argentina la historia del vino es bastante reciente... Aun así, hay una propuesta actual por parte de las bodegas de ofrecer vinos más ‘fáciles de beber’, que se puedan abrir en situaciones diarias, con menos volumen de alcohol, con más frescura y de mayor acceso para todo público.” Este enfoque democratiza el vino y lo acerca a nuevas audiencias.

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Camila Torta, líder de bebidas en Azafrán, promueve la riqueza y diversidad del terroir argentino en cada copa.

Camila Torta, líder de bebidas en Azafrán, promueve la riqueza y diversidad del terroir argentino en cada copa.

Respecto a la evolución del consumidor, comenta: “Creo −y celebro− que el consumidor argentino ha dejado de ver el vino como una bebida de élite que ‘no podés tomar si no entendés’ y se está animando más a probar vinos nuevos... El vino se empezó también a tomar como algo placentero y no como un signo de estatus.” Esto marca una transformación en la cultura del vino hacia un disfrute más libre y personal.

Finalmente, Camila expresa lo que significa ser sommelier en Azafrán: “Tener la posibilidad de liderar la parte de bebidas en un restaurante con estrella Michelin siempre me parecerá un privilegio... Mi objetivo aquí es poder exponer la riqueza de nuestro país, sirviendo etiquetas de productores conocidos pero también dándoles la oportunidad a proyectos más pequeños que precisan de una comunicación responsable.” Su rol es clave para mostrar la diversidad y calidad del vino argentino a un público internacional.

Lejos de la imagen elitista que alguna vez rodeó a la figura del sommelier, hoy su trabajo se adapta a nuevos públicos, lenguajes y desafíos. Ya no se trata solo de recomendar una etiqueta, sino de acompañar, traducir y conectar. En el camino, cada profesional encuentra su estilo, su especialidad y su voz.

En el Día del Sommelier, la diversidad de trayectorias y enfoques muestra que esta profesión va mucho más allá de la copa: es también una forma de comunicar, de educar y de acercar el mundo del vino a quienes, simplemente, quieren disfrutarlo.

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