El rasgo de autocontrol, según la psicología, es la capacidad de regular nuestros comportamientos para alcanzar nuestros objetivos, se vuelve un rasgo importante para las personas. En un mundo en el que la gente es cada vez más propensa a esas distracciones, tendemos a poner el autocontrol en un pedestal, alabando a quienes lo tienen y criticando a quienes no.
El autocontrol podría ser una "característica psicópata", según la psicología
De acuerdo a un informe elaborado por especialistas y psicólogos, ser una persona "autocontrolada" podría ser una desventaja. Enterate más.
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Pero si bien aunque este rasgo puede ser una herramienta útil para hacer frente a las distracciones, hay algunas consecuencias negativas que pueden implicar afecciones negativas en las personas, las cuáles nos abren la puerta a actuar impulsiva y despreocupadamente de vez en cuando.
A continuación, dos peligros potenciales de no ceder nunca a los pensamientos impulsivos.
Las dos grandes desventajas del autocontrol
1. La causa principal de la agresividad
Por lo general, las personas se inscriben a talleres particulares cuándo intentan mejorar su propio autocontrol, cuando creen que pueden ser propensas a la violencia. Sin embargo, estos espacios pueden ser más negativos, según sostiene un trabajo publicado hace poco en el Social and Personality Psychology Compass.
Potenciar el autocontrol no es un método viable para reducir el comportamiento agresivo.
El análisis, hecho por el propio psicólogo social David Chester, de la Virginia Commonwealth University, resaltó varios trabajos y estudios centrados en el autocontrol, la violencia y la agresividad para descubrir que, a pesar de lo que creíamos en el pasado, potenciar el autocontrol no es un método viable para aliviar el comportamiento agresivo. Más bien, la agresividad puede ser un producto del éxito del autocontrol.
En cuanto a la actividad cerebral, Chester descubrió que la agresión iluminaba el córtex prefrontal, el cual es la sede principal del autocontrol. La corteza prefrontal es donde se lleva a cabo el pensamiento de orden superior: la planificación, la toma de decisiones y la resolución de problemas.
Es más, las personas vengativas suelen planificar sus ataques meticulosamente para maximizar y sincronizar a la perfección la violencia o la agresión hacia las personas que les hicieron. Esto requiere mucho autocontrol.
Cuando consideramos los tipos de personas que suelen cometer actos violentos, la gran mayoría tiende en realidad a tener tendencias psicopáticas. A pesar de su psicopatía, se sabe que estos individuos desarrollan su capacidad para regular sus comportamientos y acciones en la adolescencia.
2. El autocontrol lleva a tomar decisiones "subóptimas"
El autocontrol es esencialmente una serie de decisiones. Cuando ejercés tu propio autocontrol, estás tomando la decisión de elegir la gratificación a largo plazo en lugar de las ganancias a corto plazo, gastando parte de tu energía mental en dicho proceso.
Con el tiempo, esto conduce a una condición conocida como fatiga de decisión, que puede conducir a decisiones erróneas que potencialmente pueden causarnos daño.
El esfuerzo constante de autocontrol puede provocar fatiga en la toma de decisiones, reduciendo así nuestra capacidad de tomar buenas decisiones y llevándonos potencialmente a actuar de formas que normalmente evitaríamos.
Un estudio clásico, dirigido por el psicólogo social Roy Baumeister y publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, demostró experimentalmente cómo los individuos que ejercían autocontrol para evitar la tentación de los bombones abandonaban más rápidamente una tarea analítica que se les planteaba a continuación, en comparación con aquellos a los que no se les pedía que ejercieran autocontrol en torno a los bombones.
Esto demuestra que, incluso con la mejor de las intenciones, el esfuerzo constante de autocontrol puede provocar fatiga en la toma de decisiones, reduciendo así nuestra capacidad de tomar buenas decisiones y llevándonos potencialmente a actuar de formas que normalmente evitaríamos.
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