Gardey suele ser una escapada recurrente en el turismo de Buenos Aires por su cercanía con la ciudad de Tandil. Este pequeño pueblo de sólo 1000 habitantes ofrece una tranquila experiencia para disfrutar del paisaje campestre y de su serenidad. También es una buena opción para disfrutar de la naturaleza y pasear entre sus campos y praderas.
Esta localidad brinda la posibilidad de escaparse del estrés y del constante bullicio de la ciudad para descansar en calma, bajo el cielo primaveral y sus verdes paisajes. Este viaje puede significar una corta distancia desde los hogares de los bonaerenses, lo que se traduce como una propuesta económica para romper con la rutina. Además, se puede conocer parte la historia provincial en cada rincón de este antiguo pueblo.
Qué actividades puedo hacer en Gardey, Provincia de Buenos Aires
Este tranquilo pueblo es ideal para andar por sus calles y recorrer sus plazoletas. Su escaso transito da lugar a salidas en bicicletas, que pueden continuar en paseos por los campos. Al pasar por sus caminos se puede reconocer la Estación Ferroviaria inaugurada en 1884, su histórico Almacén Vulcano, el Museo de Malvinas y la Iglesia de la Advocación de San Antonio de Padua. Como también se puede visitar el arroyo Chapaleofú, el cerro la Virgen y el antiguo puente de hierro.
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Turismo Tandil
Lo que caracteriza a la población de Gardey es su espíritu emprendedor, con pequeños puestos en casi cualquier esquina de la localidad. En su territorio cuentan con ranchos de adobe, huertas comunitarias y un atelier de arte y pintura. Muchos de sus emprendedores se pueden encontrar en sus las ferias de su plaza central.
Cómo llegar a Gardey, Provincia de Buenos Aires
Por su cercanía con Tandil, es recomendable utilizar la ciudad cabecera del partido bonaerense para dirigirse a Gardey. Esto sólo llevará un camino de 28 kilómetros, que atraviesa la Ruta Nacional 226 y la Avenida Julio Gregorini.
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