A más de un año de su apertura, Grau Cebichería, el restaurante de Raúl Zorrilla Porta renovó su imagen, modernizó el salón y amplió la carta con nuevas preparaciones, sin modificar el concepto que lo define desde sus inicios: una cocina costera peruana centrada en pescados y mariscos frescos.
La remodelación acompaña el crecimiento de un proyecto que abrió sus puertas en mayo de 2025 con la intención de acercar los sabores del litoral peruano desde una propuesta cuidada, y que forma parte del ecosistema gastronómico que Zorrilla lidera en el Abasto, donde también se encuentran Kamay Casa Gardel, de cocina criolla peruana con fusión nikkei, y Tori Chipchi, una pollería peruana moderna.
En Grau, uno de los grandes diferenciales sigue estando a la vista: una cava refrigerada que exhibe pescados enteros de temporada para que cada comensal pueda elegir la pieza de su preferencia y pedir distintas preparaciones a partir de un mismo ejemplar. Con la nueva imagen, el espacio adoptó una estética más actual, de tonos oscuros, iluminación tenue, mobiliario moderno y una barra con mayor protagonismo, que lo convierte en una coordenada versátil tanto para almuerzos familiares o grupales como para una cita o una salida de copas.
La pesca atraviesa toda la carta. Los cebiches ocupan un lugar central, desde versiones clásicas, como el Carretillero, coronado con rabas crocantes, y hasta una nueva opción caliente (pesca a la plancha) que propone otra manera de acercarse a este emblema peruano. Hay chicharrones, pescados enteros y tiraditos, entre los que aparece como novedad el tiradito de pulpo.
La renovación del menú incorpora el arroz meloso de mariscos, que se suma a preparaciones tradicionales como los aeropuertos (arroz al wok de lomo, pollo o mariscos). No faltan las sopas como el chupe, de base de ají amarillo que puede pedirse con pescado o langostinos, queso fresco andino y huevo poché; la parihuela, con pesca y mariscos en un caldo de ají amarillo, ají panka y cerveza, ligeramente picante, y el sudado, elaborado con pescado entero cocido lentamente en sus propios jugos, acompañado de arroz al ajo y yuca hervida.
El recorrido también trae novedades a la hora del postre. El clásico Suspiro limeño incorpora matcha, en una combinación que suma un ingrediente de raíz japonesa a una de las preparaciones más reconocibles de la repostería peruana.
Durante la semana, Grau mantiene además su menú ejecutivo a $15.000, disponible de martes a viernes de 12 a 16 h, que incluye entrada, plato principal y bebida, con opciones que cambian cada día.
La barra también gana protagonismo con una propuesta de coctelería de autor más completa, que incorpora guiños nikkei.
La nueva cara busca potenciar la experiencia y ampliar las ocasiones de visita, manteniendo el sabor, las porciones abundantes y la atención cálida que caracterizan a Grau, todo con una propuesta de precios realmente competitiva.
Dirección: Dirección: Guardia Vieja 3372, Abasto.