21 de septiembre 2026 - 17:14

Cruz Godoy: el restaurante escondido de Palermo donde el fuego se cruza con sabores del mundo

Detrás de una fachada discreta sobre Godoy Cruz, el restaurante propone una cocina contemporánea que parte de las brasas para combinar producto argentino con técnicas e influencias de Asia, Medio Oriente y Latinoamérica. Una experiencia íntima en la que los vinos también juegan un papel central.

Cruz Godoy y una nueva propuesta gastronómica en Palermo.

Cruz Godoy y una nueva propuesta gastronómica en Palermo.

Cruz Godoy, en Palermo: Godoy Cruz al 1725.

Cruz Godoy, en Palermo: Godoy Cruz al 1725.

En Palermo todavía quedan lugares capaces de pasar inadvertidos. Cruz Godoy es uno de ellos. Desde la calle, su fachada dice poco sobre lo que sucede puertas adentro y esa sensación de descubrimiento no es casual: forma parte de la experiencia.

Una vez adentro, el registro cambia. El salón es cálido, de iluminación tenue y con una cantidad deliberadamente acotada de mesas, que permite conservar distancia e intimidad. La música acompaña sin imponerse y el servicio mantiene un tono cercano y relajado. No hay demasiada ceremonia: la propuesta busca sofisticación, pero evita convertirla en solemnidad.

Cruz Godoy, el nuevo restaurante de Palermo que reinterpreta las brasas desde una mirada contemporánea.

Cruz Godoy, el nuevo restaurante de Palermo que reinterpreta las brasas desde una mirada contemporánea.

El fuego es el hilo conductor de la cocina, aunque Cruz Godoy está lejos de ser una parrilla en el sentido tradicional. La propuesta parte de ingredientes ligados a la cultura argentina y los cruza con sabores, productos y técnicas provenientes de Asia, Medio Oriente y distintos puntos de Latinoamérica. El resultado es una carta contemporánea, atravesada por el carácter cosmopolita de Buenos Aires.

Algunos platos permiten entender rápidamente esa lógica. El ojo de bife madurado en koji toma uno de los productos más asociados a la mesa argentina y lo lleva hacia otro territorio a través de la fermentación. El pacú, también trabajado al fuego, pone en primer plano un producto local menos habitual en los restaurantes porteños. Entre los platos que completan el recorrido aparecen el choclo, el puerro con panceta y café y un comienzo aparentemente sencillo de pan y salsas.

La carne en Cruz Godoy.

La carne en Cruz Godoy.

Hay creatividad, pero no parece existir una necesidad de complejizar cada plato para demostrar técnica. De hecho, la idea detrás de la carta es que los sabores sean reconocibles aun cuando las combinaciones resulten inesperadas. La estacionalidad también tiene peso; el menú cambia según el momento de los productos, nuevos hallazgos e investigaciones del equipo.

Los postres continúan esa misma búsqueda con referencias muy argentinas. Hay queso y dulce, helado de fernet y una crème brûlée de mate cocido quemado, quizás uno de los mejores ejemplos de la lógica de Cruz Godoy: tomar sabores inmediatamente familiares y presentarlos desde otro lugar.

Los helados en Cruz Godoy.

Los helados en Cruz Godoy.

Una carta de vinos pensada para explorar

El vino merece un capítulo aparte. En Cruz Godoy no funciona simplemente como complemento de la comida, sino como otra de las piezas centrales de la experiencia.

La selección, curada por Valentina Litman, combina productores argentinos emergentes, cepas históricas y criollas, vinos de distintas regiones del país y etiquetas internacionales. En lugar de obligar al comensal a recorrer la carta únicamente por cepa o bodega, parte de perfiles de sabor, cuerpo y textura, una lógica que facilita elegir según el momento de la cena.

Cruz Godoy, el nuevo restaurante de Palermo que reinterpreta las brasas desde una mirada contemporánea.

Cruz Godoy, el nuevo restaurante de Palermo que reinterpreta las brasas desde una mirada contemporánea.

También hay un detalle poco frecuente. El uso de Coravin, que permite servir por copa etiquetas de alta gama que normalmente sólo estarían disponibles por botella. El sistema se extiende incluso al champagne mediante Coravin Sparkling, ampliando las posibilidades de probar vinos poco habituales sin necesidad de pedir una botella completa.

Con las brasas como uno de los grandes símbolos de la gastronomía local, Cruz Godoy elige utilizarlas como punto de partida y no como destino. El fuego está presente, pero alrededor suyo aparecen fermentaciones, influencias globales, productos locales, vino y una puesta en escena que privilegia el tiempo y la intimidad.

Tute Gutiérrez, Chef Ejecutivo en Cruz Godoy.

Tute Gutiérrez, Chef Ejecutivo en Cruz Godoy.

Quizás ahí esté el atractivo del restaurante: detrás de una puerta que desde la calle prácticamente no anuncia nada, hay una cocina que busca que sucedan muchas cosas.

Dirección: Godoy Cruz 1725, Palermo, Ciudad de Buenos Aires.

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