31 de enero 2026 - 00:00

Mark Kent, el exembajador británico que se pasó a la industria del whisky: "Me marcó mucho la experiencia en Argentina"

El exembajador de Reino Unido en Buenos Aires dio un giro a su carrera tras décadas en el servicio exterior de ese país. En la charla con Ámbito relató cómo fue ese paso, la importancia de la experiencia argentina y la relevancia del scotch a nivel mundial dentro de la economía internacional.

Mark Kent trabajó más de 30 años en el servicio exterior de Reino Unido y ahora lleva adelante un rol fundamental como embajador del whisky escocés a nivel global.

Mark Kent trabajó más de 30 años en el servicio exterior de Reino Unido y ahora lleva adelante un rol fundamental como "embajador" del whisky escocés a nivel global.

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Mark Kent se desempeñó entre 2016 y 2021 como embajador del Reino Unido en la Argentina y en 2022 tomó una decisión que marcó su vida personal y laboral, cuando dejó la diplomacia y la política internacional para dedicarse al desafío de la industria del whisky. Fue entonces cuando se convirtió en director ejecutivo de la Scotch Whisky Association (SWA), el organismo que vela por los intereses de esta noble bebida originaria de las higlands escocesas.

La nueva misión al frente de la SWA le trajo aparejado a Kent una serie de cuestiones que muestran varios puntos en común con su antigua faceta como embajador. Entre el pasado y el presente, se mantiene en una posición en la que representa y defiende determinados intereses, también cuestiones económicas (aranceles y tasas) como vocero de un ícono representativo de la cultura popular de Escocia, dada su trascendencia histórica y su simbología.

En la entrevista con Ámbito, Kent habló de su función actual y los esfuerzos con los que lleva adelante esa tarea de “embajador del whisky” a nivel global. Ya instalado en la ciudad de Edimburgo, su nueva casa, relató cómo fue su experiencia en Buenos Aires en los años que sirvió a la diplomacia del Reino Unido, donde le tocó atravesar la dura cuarentena por la pandemia del coronavirus. Además analizó el efecto de la guerra de aranceles comerciales desatada por el presidente de EEUU, Donald Trump, sobre el mercado internacional del whisky y su impacto en la economía local e internacional.

El camino desde la diplomacia al mundo del whisky

Periodista: Cuénteme sobre sus inicios y el proceso de formación hasta llegar a la carrera por la diplomacia del Reino Unido.

Mark Kent: Nací en el campo, en Lincoln, que es un una ciudad muy rural de Escocia. Mi padre era granjero y chofer de camiones y en mi infancia siempre estaba con los animales, con la agricultura. No había tradición de alguien en mi familia en la universidad. Tuve la suerte que en la escuela local había unos profesores muy buenos que me ayudaron para seguir estudiando e ir a la universidad y felizmente logré entrar en Oxford para estudiar derecho. Fue para mí una experiencia enorme, para abrir los ojos al mundo, alguien que viene del campo debe adaptarse psicológicamente para estar en la misma mesa que chicos de escuelas privadas. Después yo gané una beca para estudiar en Bruselas una maestría y profundizar sobre el derecho de la Unión Europea.

Al final pasé 34 años en el servicio exterior de Reino Unido y mi último puesto fue en la Argentina, durante cinco años en Buenos Aires, donde me tocó pasar la pandemia. Eso fue una oportunidad para pensar qué quería hacer para seguir. Algo que me marcó en la vida fue mi abuelo, mientras celebrábamos que iba a Oxford, me dijo: "Es una oportunidad fantástica. Cuando vayas recuerda que eres igual a los demás, no hay nadie mejor que ti, no importa si son ricos. Y cuando regreses al pueblo recuerda que eres igual a los demás, no eres más que nadie simplemente porque te fuiste a estudiar a Oxford”. Fue un consejo muy importante en la vida.

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Mark Kent, director ejecutivo de la Scotch Whisky Association.

Mark Kent, director ejecutivo de la Scotch Whisky Association.

P.: ¿Cómo empezó su interés por el whisky? Obviamente en Escocia es una cuestión nacional, muy arraigado en la cultura de ese país.

M.K.: Por ahí más de joven, la primera vez que yo bebí un whisky tenía 21 ó 22 años. Eso fue solamente después de entrar en el servicio exterior. Mi primer puesto fue en un departamento en Londres y como era costumbre, todas las embajadas en la época de fin de año y las fiestas mandan regalos a los diplomáticos. Alguien mandó una botella de whisky. No conocía el whisky, lo experimenté y me gustó. Con los años uno va aprendiendo sobre el whisky, por ejemplo, en Escocia son 150 destilerías y hay diferentes bebidas espirituosas. Hay sabores diferentes, hay muchas historias diferentes, muchas regiones, cada una con su particularidad. Cada destilería tiene su propia historia y experiencia.

Hay un vínculo con la comunidad, es muy importante con el whisky, si piensas en los single malt, por ejemplo. Todos los single malt vienen de una destilería en un lugar donde se puede visitar y observar varias cosas que hacen al producto: de dónde viene el agua, qué están haciendo para la conservación por el medio ambiente, ese tipo de cosas, me fascinó eso. La gente quiere venir a Escocia para visitar una destilería, en términos del vínculo con el turismo es muy importante, dado que dos de cada tres visitantes que llegan a Escocia vienen a conocer un lugar del whisky. Es otro aspecto que me fascina, no solamente es un producto de exportación, además podemos intercambiar experiencias con otros países como pasa en la Argentina con el vino.

P.: ¿Cuál es la importancia del rol de director ejecutivo de la Scotch Whisky Association? ¿Qué mirada tiene sobre la industria del whisky?

M.K.: A nivel nacional e internacional yo represento el whisky escocés. Tenemos también el whisky de Estados Unidos, el whisky de Irlanda, el whisky de Japón, India, Canadá y todos nosotros, como países diferentes, tenemos interés en tener una categoría de whisky en términos generales, que es de alta calidad y que tiene una reputación. Por supuesto, estamos en competencia, pero como se trata de un producto premium, muchas veces la gente no va a comprar solamente un whisky bourbon o un whisky scotch, dado que se trata de una experiencia, la gente quiere tomar whiskies de diferentes tipos, van a querer tener una variedad.

Me di cuenta que a nivel global hay asuntos importantes para todo y que tienen repercusiones locales. El scotch es un producto local de Escocia, solamente puede ser producido en Escocia, pero tiene una fama global. Desde la SWA protegemos y apoyamos la categoría.

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La SWA representa a más de 90 empresas de toda la industria del whisky escocés, desde productores mundiales de bebidas espirituosas hasta empresas familiares, desde destiladores establecidos hasta nuevos, que representan la mayor parte de la producción de whisky escocés.

La SWA representa a más de 90 empresas de toda la industria del whisky escocés, desde productores mundiales de bebidas espirituosas hasta empresas familiares, desde destiladores establecidos hasta nuevos, que representan la mayor parte de la producción de whisky escocés.

La importancia de la industria del whisky en el comercio exterior y la guerra de aranceles

P.: ¿Cómo impactan la guerra de aranceles y los conflictos del comercio exterior en la industria del whisky?

M.K: A un cierto nivel cuando se va a vender el whisky, hay una competencia entre las diferentes marcas. Pero cuando uno va a las comunidades se ve muchas veces que hay dos o tres miembros de la familia trabajando en varias destilerías y en diferentes empresas. Es decir que lo más importante en este nivel local es la comunidad, dado que las destilerías forman parte de la comunidad. Entonces, si una destilería tiene un problema, las otras van a ayudar. Hay mucha colaboración entre todos en la industria.

Uno se da cuenta que estamos así en el medio de comunidades locales o rurales, en las islas de Escocia, algunas veces en centros urbanos. La producción del whisky depende de la gente, depende de Escocia, pero la gente también depende del whisky. Entonces, hay un vínculo muy importante con las comunidades locales. Para darte una idea, hace dos meses viajé por el interior de mi país y conocí a unos granjeros que producen cebada. Me dijeron preocupados: "¿Qué va a pasar con los aranceles? Porque nosotros dependemos de eso. Si las cosas no van bien, nosotros no vamos a plantar tanta cebada, vamos a buscar otros fines para nuestras tierras".

P.: Claro, ahí hay una tensión entre lo local y el comercio exterior.

M.K: Lo que nosotros intentamos explicar a los gobiernos es que hay mucha interacción entre las industrias de whisky de los diferentes países. Si uno toma, por ejemplo, la industria de whisky en Estados Unidos, nosotros compramos las barricas utilizadas para el bourbon para hacer maduración del whisky escocés. Es decir, dependemos de la industria del whisky de Estados Unidos para abastecernos de las barricas para madurar nuestro producto. Estamos muy vinculados a ese país, es una cadena: una suba de aranceles genera una caída fuerte en la producción de whisky escocés, por lo que habrá menos demanda y nosotros vamos a comprar menos barriles, por lo que Estados Unidos va a tener un problema.

Por otra parte, si en Estados Unidos no están produciendo, no pueden vender su whisky, no van a poder vaciar sus barricas y nosotros vamos a tener problema, ya que no tendremos a quien comprar los barriles. Entonces, esta interdependencia entre las industrias es algo que estamos justo hablando con nuestros colegas en Estados Unidos, explicándoles a los gobiernos que si le va a bien al scotch, le va bien al bourbon y viceversa.

P.: ¿Cuánto representa la industria del whisky para Escocia en su economía?

M.K.: En términos de la economía en Escocia representa 40.000 empleos directos, se trata de la segunda industria más importante del país en términos de explotación después de la energía.

La producción de scotch whisky es super importante, en términos de contribución al valor agregado de la economía del Reino Unido, estimada en 7.000 millones de libras esterlinas (unos u$s9.000 millones). Entonces, es importante, es la explotación del sector alimenticio más importante del Reino Unido.

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La misión de la Asociación del Whisky Escocés (SWA) es garantizar un futuro sostenible para la industria del whisky escocés, producirlo de forma sostenible, se comercialice a nivel mundial y se disfrute de forma responsable.

La misión de la Asociación del Whisky Escocés (SWA) es garantizar un futuro sostenible para la industria del whisky escocés, producirlo de forma sostenible, se comercialice a nivel mundial y se disfrute de forma responsable.

La experiencia como embajador en la Argentina, el punto de inflexión y los nuevos desafíos

P.: ¿Por qué decidió dejar la carrera diplomática, nada menos que el cargo de embajador, para dedicarse a la SWA?

M.K.: Tengo varios niveles de respuesta. Primero, yo estaba regresando justo al fin de la pandemia de coronavirus, donde mucha gente estaba evaluando sus vidas en ese momento. Fui embajador tres veces en el exterior durante 15 años y estaba regresando al ministerio. Los dos empleos son muy diferentes, pasé de ser un funcionario en un ministerio bastante grande donde uno tiene más responsabilidades, estructuras, etc. a una organización más chica, pero con más flexibilidad, más contacto con la gente en el día a día. También me marcó mucho la experiencia en la Argentina, por lo positivo de ella.

P.: ¿Por qué fue decisiva la experiencia en Buenos Aires para su carrera?

M.K.: Estaba hablando con mi mujer y me dijo: "Siempre te gustan los desafíos un poco diferentes". Y realmente es culpa de la Argentina (risas). Y viendo cómo seguiría mi vida, no quería algo que no sea una continuación, digamos, o algo que sea menos motivante de lo que había pasado en Argentina. Argentina Y en términos políticos, superinteresantes, en términos culturales, interesantes.

P.: En Buenos Aires tuvo un rol especial como embajador, rompió un poco con las estructuras y la formalidad, como una impronta personal.

M.K.: Me marcó también el contacto personal, lo que hicimos con los veteranos de la Guerra de Malvinas, el proyecto con la Cruz Roja, la identificación de los caídos y trabajar con sus familias. Todo eso fue una experiencia muy enriquecedora y también muy importante en mi vida. Entonces había otros destinos como posibilidad, pero yo pensaba que nunca iba a igualar lo que yo había pasado en mi vida personal en Buenos Aires. Y ahí decidí, dije bueno es tiempo de hacer un cambio y surgió esta posibilidad de meterme en el mundo del whisky. Yo estoy explicando al mundo, a los gobiernos, los desafíos, las oportunidades de la industria del whisky escocés. Entonces, para mí fue una oportunidad también de intentar otra cosa.

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En 2024, las exportaciones de whisky escocés alcanzaron un valor de 5.400 millones de libras. En 2023, el whisky escocés representó el 74% de las exportaciones de alimentos y bebidas de Escocia y el 22% de todas las exportaciones de alimentos y bebidas del Reino Unido.

En 2024, las exportaciones de whisky escocés alcanzaron un valor de 5.400 millones de libras. En 2023, el whisky escocés representó el 74% de las exportaciones de alimentos y bebidas de Escocia y el 22% de todas las exportaciones de alimentos y bebidas del Reino Unido.

P.: Su experiencia como embajador de Reino Unido fue de gran aporte para lanzarse a un nuevo desafío en ese momento. Porque hay algunos puntos de conexión entre ambos roles.

M.K.: En esta nueva parte de mi vida tengo la posibilidad de viajar por Escocia y por todo el mundo. Para mí fue casi casi perfecto en términos de lo que yo ya tenía como experiencia, por ejemplo, en el comercio internacional, contactos con los gobiernos, pero también fui un aprendiz e incorporé nuevas cosas. En este trabajo yo voy aprendiendo algo y hay momentos fantásticos. Se ve otro mundo en términos de experiencias que yo no había tenido antes. Entonces, para mí fue muy enriquecedor este nuevo trabajo.

Me pregunté si esto iba a funcionar, para mí es algo diferente, pero con lo suficiente de base de mi experiencia anterior que yo sabía que podía aplicar en este nuevo desafío. Cuando estaba haciendo el proceso de entrevista para el cargo de la SWA, les dije: "Yo no soy experto en la producción de whisky, no sé mucho sobre eso". Y me respondieron: "No, nosotros somos los expertos. Lo que queremos es alguien que entienda del comercio internacional, de las relaciones con los gobiernos y ese tipo de asuntos". Fue un momento de cambio, porque muchas veces si uno pasa tanto tiempo en una carrera se acostumbra.

P.: ¿Cómo recuerda la pandemia y la cuarentena en la embajada del Reino Unido en Buenos Aires?

M.K.: Psicológicamente creo que todos pasamos cambios en la vida durante la cuarentena. Yo tenía suerte que estuve en una casa, la residencia del embajador. Pero lo que viví es un poco el trabajo de un diplomático, que tienes la vida personal y la vida profesional juntas muchas veces. Entonces, este fue un lugar de trabajo y también mi casa. En ese momento, mi mujer y yo nos vimos de repente solos en esta gran residencia diplomática y con una cocina casi industrial de tamaño. Tuvimos que adaptarnos, no fue tan difícil comparado con lo que ha sufrido mucha gente, pero fue diferente.

Te cuento otra cosa, que marcó el nivel de confusión que teníamos. Me levantaba por la mañana, me ponía mi traje, mi saco, las corbatas, iba a la mesa a comer y me sentía un poco ridículo porque pensaba yo estoy en mi casa, iba de mi habitación a una sala para comer, con traje, cuando estoy solo en la casa. Eso ocurrió porque uno tiene hábitos dentro de la vida y creo que la pandemia ha cambiado este tipo de costumbres.

P.: Llamaba la atención en las redes sociales cuando fue embajador en Buenos Aires, era muy descontracturado, rompió un poco con la formalidad de lo que se espera de un diplomático de alto rango.

M.K.: Eso gustó mucho, se comentó mucho, era como algo positivo. Recuerdo un día un hombre que me mandó un mensaje vía Twitter que decía: “El domingo es el cumpleaños de mi mujer. ¿Quieres venir a comer un asado?”. Yo no conocía al tipo. Estaba en un lugar a una hora de Buenos Aires y dije: "Me voy a comer, vamos a ver”. Y así fue como comimos con la familia. Fue muy divertido, es el tipo de cosas que a mí me gusta, algo diferente. Si te acercás, la gente se acerca a vos y es algo muy importante en las relaciones humanas. La gente te respeta y a veces abrís puertas que no esperás.

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