Las tendencias de moda siguen mirando hacia décadas pasadas y ahora es el turno de unas gafas que fueron inseparables de los looks de comienzos de los 2000. Pequeñas, ovaladas y generalmente oscuras, vuelven a aparecer después de varias temporadas dominadas por modelos mucho más grandes.
La silueta empieza a recuperar espacio entre los accesorios de la temporada y se suma a un regreso más amplio de prendas y complementos inspirados en los 90 y los primeros años del nuevo milenio. Esta vez, el cambio pasa por dejar de lado las monturas XL y volver a formas mucho más chicas.
La aparición de la cantante fue clave para volver a poner entre las tendencias a este modelo de lentes.
Vogue/Neil Mockford
El retorno de la estética Y2K: por qué las gafas ovaladas vuelven a estar de moda
Rosalía llegó al desfile primavera-verano 2027 de Dior con un vestido negro de la firma, marcado por una gran flor sobre la cadera y el drapeado que nacía desde ese punto. Sin embargo, hubo otro detalle mucho más fácil de trasladar al día a día: sus gafas de sol negras y ovaladas.
El modelo remite directamente a los primeros años de los 2000. Julia Roberts y Gwyneth Paltrow fueron algunas de las famosas que usaron este tipo de monturas hace más de dos décadas, cuando los diseños pequeños tenían mucha más presencia que los formatos XL que llegaron después.
La forma incluso tiene antecedentes en los años 90. Carolyn Bessette-Kennedy convirtió las gafas ovaladas en una pieza habitual de sus looks, casi siempre acompañadas por prendas sencillas, jeans rectos, abrigos y colores neutros. Esa estética volvió a ganar espacio durante los últimos meses.
Alexa Chung y Zoë Kravitz también recurrieron recientemente a monturas similares, por lo que el modelo dejó de aparecer como un caso aislado. Frente a las gafas cuadradas, de pantalla o de tamaño exagerado, esta alternativa recupera una silueta más chica y curva.
El negro es una de las versiones que más recuerda a aquellos modelos de los 90 y los 2000, aunque también aparecen marcos más finos, tonos marrones y diseños de carey. La forma ovalada se mantiene como el rasgo común entre todas esas variantes.
La moda vuelve a recuperar accesorios que fueron muy populares a fines de los 90 y comienzos de los 2000.
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Claves para combinar vestidos de época con accesorios retro este año
Las gafas ovaladas aparecen en un momento en el que los vestidos también recuperan formas de otras décadas. Los diseños lenceros, los babydoll y los modelos de tirantes finos que fueron comunes durante los 90 regresaron a las colecciones y al street style.
Una de las opciones más simples es llevarlas con vestidos rectos o lenceros, especialmente cuando la prenda tiene pocos detalles. En esos casos, las monturas pequeñas aportan el guiño retro sin necesidad de sumar demasiados elementos al conjunto.
También funcionan con vestidos mucho más trabajados. El look de Rosalía en Dior es una muestra: una prenda con drapeados, volumen y una gran aplicación floral convivió con un accesorio pequeño y oscuro que no compitió con el resto del estilismo.
Los diseños con aire sesentero o romántico permiten otra combinación. Un vestido corto, uno con mangas amplias o una silueta más estructurada puede acompañarse con estas gafas sin necesidad de mantener todos los accesorios dentro de la misma época.
Si la prenda ya tiene estampados, flores, transparencias o mucho volumen, las monturas negras son una alternativa más discreta. Para vestidos lisos o de líneas sencillas, en cambio, se puede jugar con marcos de carey o formas ovaladas algo más marcadas.