Aunque no todos producimos la misma cantidad de cerumen en los oídos, es algo completamente normal. Muchas veces esta cera puede llegar a ensuciar nuestros auriculares, haciendo que ponérselos sea más difícil, y hasta para algunos asqueroso. Es importante llevar a cabo una limpieza semanal de estos aparatos, para que no se acumule por mucho tiempo.
