El tiempo transcurrido nos hace desconocer el estado actual de la venezolana Isla Margarita. De sus hoteles, hosterías y servicios. De su existencia. De su vigencia dentro de un mapa turístico que hoy no la incluye entre las opciones del Caribe.
Qué fue de Isla Margarita, un ícono del turismo caribeño que hoy sufre los embates del gobierno de Maduro
Fue para muchos viajeros de clase media la puerta de entrada al Caribe. Destino elegido por muchos argentinos en los ’90 y 2000, hoy deambula entre el olvido y varios intentos truncos por reactivarlo.

Lejos quedaron los años de furor. Fueron muchos los argentinos que visitaron la isla principalmente en la década del 2000.
Laura, gerenta de ventas de una operadora mayorista recuerda: "se vendía muchísimo, especialmente lo pedían los pasajeros que hacían un esfuerzo económico grande para conocer el Caribe".
Con tarifas de entre 1.000 y 1.200 dólares, el viaje a Isla Margarita incluía el aéreo volando con Aerolíneas a Caracas y de allí con Conviasa a la Isla. Los principales paquetes turísticos incluían Isla Margarita y la isla de Coche, ubicada en el sur, conocida por sus aguas cristalinas y su gran variedad de actividades acuáticas.
Los hoteles de 3 y 4 estrellas básicos y un All Inclusive "onda pensión completa". Incluía los traslados y la asistencia al viajero. Un precio enormemente más bajo de los que ofrecía Punta cana y México con Cancun o Playa del Carmen. Se destacaba por la muy buena atención y la belleza de sus playas.
Crónica de una muerta anunciada
En el año 2015 Venezuela rompió relaciones con los colombianos quienes aportaban un buen caudal de turismo al destino. Hubo 3 vuelos semanales desde Cali y Bogotá. El destino lentamente se fue apagando. En los resorts empezaron a escasear artículos esenciales como toallas o papel higiénico. La recurrente falta de agua y cortes de luz continuos hacían presagiar lo peor. Hasta que llegó la pandemia, y luego una fuerte polarización política entre seguidores de Nicolas Maduro y la oposición. Esto, más la restricción de combustible e insumos, provocó que el destino desapareciera de la órbita del turismo.
Los intentos (fallidos) por reflotarla
Desde el 2022, están tratando los venezolanos de posicionar a Margarita en el lugar que nunca debió haber dejado. Dicen que hubo aportes del sector privado y del Estado, y por ello han remodelado hoteles y rutas. Están llegando algunos turistas rusos y se esperan viajeros polacos. En la mejor época el 50% de turismo llegaba de Europa y las dificultades lo redujeron a un 4% el ingreso de los visitantes de ese continente.
Cabe recordar que tanto Venezuela y en menor grado Cuba pierden millones de dólares en ingresos de turismo y miles de fuentes de trabajo. Sólo por poner un ejemplo, si el 1% de los americanos (unos 4 millones de personas) visitaran hoy estas islas, sería imposible alojarlos por falta de infraestructura en hoteles, vuelos, aeropuertos, rutas, transporte e insumos.
Los operadores aseguran que hay un nuevo esfuerzo de los lugareños para atraer a los argentinos a la isla. Se vienen realizando capacitaciones y presentaciones de hoteleros y agentes de viajes donde exponen las mejoras en sus establecimientos y esperan la pronta apertura de los vuelos a Caracas desde Panamá y República Dominicana "suspendidos" en rechazo a las acciones injerencistas de estos países respecto a las elecciones presidenciales venezolanas.
Con este panorama las posibilidades de volver a la perla caribeña vuelven a foja cero y el destino vuelve a ser políticamente restringido a la espera de mejores momentos.




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