Siete personas murieron hoy y cincuenta sufrieron heridas cuando un avión Tupolev 134 realizó un aterrizaje de emergencia en Samara, región del Volga, en el este de la Rusia europea, informaron fuentes de defensa civil.
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Las autoridades investigan las causas que provocaron el accidente, ya que el avión tocó tierra 400 metros antes del comienzo de la pista, en medio de una niebla espesa.
Los responsables de la investigación de accidentes aéreos consideran la posibilidad de un error del piloto o fallas mecánicas en los sistemas para descenso.
El avión Tupolev 134, uno de los 162 que permanecen en actividad en Rusia, era utilizado para distancias medias.
El vuelo 471 había partido de Surgut, en el límite con Siberia Occidental, y debía llegar a Belgorod, en la frontera con Ucrania, tras una escala en Samara.
La nave, que transportada 57 pasajeros y 7 integrantes de la tripulación, tocó tierra con el ala izquierda.
Entre los heridos, 25 permanecen hospitalizados, diez de ellos en estado grave, de los cuales cuatro son niños.
La compañía Ut-Air, de la región de Tiumen, en los Urales, dijo que el avión había superado con éxito los controles en Surgut y que el accidente pudo haber sido causado por las malas condiciones climáticas.
Asimismo, sostuvo que cada familia de las víctimas será resarcida con 75 mil dólares.
La empresa, que hasta 1994 se llamó Tiumenaviatrans, tiene naves Tupolev 134 y 154, y Antonov 24.