15 de septiembre 2006 - 00:00

Airadas reacciones en el mundo musulmán por dichos del Papa

BenedictoXVIsaludaantes deabordar elavión quelo llevóayer deMunich alVaticano.Susrecientesdefinicionessobreel islamprovocaronunafuertepolémicaen lospaísesmusulmanes.
Benedicto XVI saluda antes de abordar el avión que lo llevó ayer de Munich al Vaticano. Sus recientes definiciones sobre el islam provocaron una fuerte polémica en los países musulmanes.
Munich (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - El Vaticano salió ayer a aplacar las fuertes protestas del mundo musulmán por unas declaraciones del papa Benedicto XVI sobre el islam y el concepto de yihad («guerra santa») en esa religión realizadas durante su viaje a Alemania, que culminó ayer.

El revuelo se generó cuando Benedicto XVI se refirió el martes a un diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo con un erudito persa que decía: «Muéstrame lo nuevo que ha traído Mahoma y ahí sólo encontrarás cosas malas e inhumanas, como que ha ordenado difundir con la espada la fe que predica».

El Papa citó además a un académico según el cual «para la doctrina musulmana, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, ni siquiera a la razón».

En su razonamiento, el Papa desechó la violencia como medio de propagación de la fe alegando que ésta debe supeditarse siempre a la razón y, en el mismo discurso, citando el famoso diálogo, explicó que el mismo Dios del islam, al contrario del cristiano, trasciende el espíritu racional.

Ante las críticas que suscitaron esas definiciones, el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, expresó ayer en una declaración oficial que el papa Benedicto XVI respeta al islam, pero «rechaza las motivaciones religiosas de la violencia».

«El Santo Padre no tenía en absoluto la intención de hacer un estudio en profundidad sobre la yihad ni sobre el pensamiento musulmán en este ámbito, y menos aún ofender la sensibilidad de los creyentes musulmanes», insistió el vocero.

  • Repercusiones

    Por otro lado, y en sintonía con la versión oficial salida del Vaticano, el rector del Instituto Pontificio de Estudios Arabes, el sacerdote misionero Justo Balda Lacunza, explicó que «el Papa dijo que la violencia no viene de Dios, y que no hay violencia posible cuando la razón y la fe están en armonía». «El manifestó -agregó- la visión católica de la fe y planteó preguntas al islam.» «No se trataba de desconfianza, sino de una interrogación sobre la violencia y las relaciones entre fe y razón», subrayó.

    Pero las repercusiones se sintieron en todo el mundo islámico, desde donde algunos lo acusaron de haber tergiversado la esencia del islam al vincularlo con la violencia. En su propio país natal, Alemania, la comunidad musulmana consideró «irritantes y deplorables» las declaraciones del sumo pontífice.

    Benedicto XVI tiene programado realizar un viaje a Turquía en los próximos meses, pero como consecuencia de las declaraciones, Alí Bardakoglu, director del Departamento de Asuntos Religiosos ante el gobierno de Ankara, llegó a poner en entredicho la visita porque «no ve interés alguno para el mundomusulmán en la visita a Turquía de una persona con semejantes convicciones con respecto al islam y su profeta».

    «Eso revela -continuó- una actitud presuntuosa, viciada y arrogante de quien sabe que tiene detrás de sí el poder económico de Occidente.»

  • Réplicas

    Desde Kuwait también se oyeron réplicas. El secretario general del partido islamista, Nación Islámica, de ese país, Hakem al-Mutairi, instó a todos los países musulmanes a llamar de vuelta a sus embajadores ante el Vaticano « hasta que el Papa se disculpe por el daño que ha causado al Profeta y al islam». Además, definió las afirmaciones papales como «inhabituales y sin precedentes» y las puso en relación con «las nuevas guerras occidentales en curso en el mundo musulmán, como en Afganistán, Irak y el Líbano».

    El secretario general del Consejo Central de los Musulmanes de Alemania, Aiman Mazyek, estimó por su parte que la Iglesia Católica no es la institución mejor ubicada para criticar las derivaciones extremistas del islam, habida cuenta de su historia.

    En cuanto al presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán, la mayor instancia musulmana en Francia, Dalid Bubakeur, reclamó una «aclaración» de las palabras del pontífice.

    En tanto, en Egipto, los Hermanos Musulmanes, la mayor fuerza de oposición al gobierno de Hosni Mubarak, aseguraron que las declaraciones de Joseph Ratzinger «dañan al islam» y consideraron que este hecho reaviva la crisis abierta por las caricaturas de Mahoma publicadas por un periódico danés en setiembre pasado.

    Otro país que no quedó al margen en las réplicas fue Arabia Saudita, donde la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) pidió al Vaticano que aclare su posición respecto del islam. «La OCI desea que el Vaticano exprese su verdadera posición frente al islam y sus preceptos», dijo en un comunicado el organismo.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar