Bagdad (EFE, ANSA, AFP) - El islamista radical jordano Abu Musab al-Zarqaui, considerado el líder de Al-Qaeda en Irak, sembró ayer de coches bomba este país, en la jornada con más actos de violencia del año, ocurrida a escasos once días de las elecciones locales y en vísperas de la asunción de George Bush de su segundo mandato en EE.UU.
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Según cifras del Ministerio iraquí de Interior, 16 personas murieron al estallar en distintas horas y en diferentes lugares ocho vehículos cargados con explosivos. Además, otro iraquí perdió la vida, víctima de un tiroteo contra la sede en Bagdad de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), el partido que lidera el kurdo iraquí Yalal Talabani. Según se reportó, el total de víctimas de los diversos incidentes armados de ayer se elevó a 27.
El primer coche bomba detonó sobre las 7.00 de la mañana hora local frente a la Embajada de Australia en la capital iraquí, segó la vida de 2 personas y causó heridas a varias más, entre ellas, 2 soldados australianos.
«Uno de los leones del monoteísmo y la fe verdadera realizó el acto de martirio cerca de la legación de Australia», explicó poco después en un comunicado la Organización de Al-Qaeda en Mesopotamia. En la misma nota, el grupo que presuntamente lidera Al-Zarqaui, de ideología radical islámica sunnita, se responsabilizó de otros tres ataques. Sólo media hora después de la primera deflagración, un segundo automóvil repleto de explosivos segaba la vida de 6 agentes iraquíes cuando se incorporaban a su puesto de trabajo en la comisaría de policía del barrio de Aluiya, en el norte de Bagdad. Un tercer coche bomba estalló antes del mediodía frente a un centro de reclutamiento que la policía y la Guardia Nacional comparten en la antigua base aérea de Al Muzana, en el centro de la capital. Según cifras del Ministerio iraquí de Interior, 3 guardias nacionales iraquíes perecieron en el ataque.
Otros 2 compañeros perdieron la vida poco más tarde, víctimas del cuarto coche bomba de la mañana en Bagdad, colocado en una zona del sudeste del aeropuerto internacional, en la denominada Carretera de la Muerte, que une la capital con la convulsa provincia de Al-Anbar. Poco después del mediodía, se escuchó la quinta detonación en el centro de Bagdad. Una persona murió y otra resultó herida al estallar un coche bomba abandonado junto a una mezquita concurrida por musulmanes chiitas.
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