El crecimiento negativo de la economía alemana en el primer trimestre constituye una desagradable sorpresa, ya que la mayoría de analistas y expertos económicos contaba con una leve alza del PBI.
Esta baja del crecimiento económico se explica por un alza de las importaciones en el primer trimestre, las que fueron netamente superiores a las exportaciones, precisó la Oficina federal de estadísticas en un comunicado.
Alemania ya había conocido una corta fase de recesión a fines de 2001.
La economía holandesa, muy vinculada a Alemania, registró una trayectoria similar a la de su gran vecino, con una disminución del PBI de 0,3% en el primer trimestre de 2003 respecto al cuarto trimestre de 2002, según cifras de la oficina federal de estadísticas de Holanda.
Pese al anuncio de que Alemania se había sumido en una recesión, el ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, mantuvo ayer su previsión de crecimiento económico de 0,75% para 2003. El ministro se mostró optimista respecto de las posibilidades de que Alemania conozca «una reactivación coyuntural» este año, aunque reconoció que hay «grandes riesgos» de que no se cumpla este pronóstico.
La mayoría de economistas y expertos estima que tal optimismo gubernamental sobre el crecimiento es infundado. Los expertos destacan que el comercio exterior, que había sido hasta ahora el motor tradicional del crecimiento alemán, conoció cifras negativas: el monto de las importaciones fue netamente superior al de las exportaciones, según cifras oficiales.
La contribución del comercio exterior «podría ser significativamente negativa a causa de la apreciación del euro y de la debilidad de la demanda mundial», estimó
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