Bogotá (Reuters, AFP) - Las elecciones parlamentarias de ayer confirmaron al Partido Liberal como primera fuerza del Congreso, aunque también evidenciaron un respaldo importante a candidatos independientes, con 22% de las mesas escrutadas, en una jornada electoral cuyas características más importantes fueron un impresionante dispositivo de seguridad, que aventó las temidas acciones guerrilleras, y una alta abstención de 55% que el gobierno de Andrés Pastrana procuró evitar a toda costa.
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Pese a las amenazas en mayor medida de la guerrilla de las FARC, pero también de los paramilitares de ultraderecha, las elecciones legislativas transcurrieron en «completa calma en 95% del territorio», indicó el vicepresidente y ministro de Defensa, Gustavo Bell. Sólo en 15 municipios sobre 1.097 no se pudieron llevar a cabo los comicios, algo bastante menos de lo que preveían los más pesimistas, teniendo en cuenta que desde el 20 de febrero Colombia vive un estado de guerra casi total por la ruptura del proceso de paz. «La fuerza pública (que incluyó a 110.000 hombres) ha garantizado que la jornada electoral transcurra en paz y la ciudadanía se ha comportado ejemplarmente, lo cual ha sido muy positivo», declaró Bell.
No obstante, la alta abstención no es un buen dato para el presidente Pastrana ni para toda la dirigencia del país. Incluso la Iglesia Católica había llamado a votar como una respuesta pacífica contundente a la guerrilla.
• Confusión
El porcentaje de 55 por ciento, además del temor a eventuales represalias de las FARC, se explica también por la desinformación y la confusión provocadas por una enorme cantidad de candidatos (8.000) para cubrir los 102 puestos del Senado y los 166 de la Cámara de Representantes, y la alta volatilidad en la política colombiana, que torna difusos los límites partidarios, al punto de que es difícil para un analista establecer un correlato claro de preferencias entre la elección de ayer y las presidenciales del próximo 26 de mayo.
A media jornada, las autoridades informaron el secuestro de algunos funcionarios electorales, ataques a la infraestructura y hostigamientos de la guerrilla, pero en un número marginal.
Escrutado 25 por ciento de los votos, 2,2 millones, el opositor Partido Liberal, que para mayo tiene como candidato a Horacio Serpa, segundo en las encuestas, obtenía la mayoría de bancas del Senado (distrito único) y de la Cámara baja (por jurisdicciones), superando al Partido Conservador, a las coaliciones de derecha y de izquierda, y a los independientes. A nivel nominal, lideraban las proyecciones el ex alcalde de Medellín y ex conservador Luis Alfredo Ramos, que apoya para mayo al postulante de derecha Alvaro Uribe Vélez (independiente, ex liberal, primero en las encuestas) y el ex guerrillero de izquierda del M19 Antonio Navarro Wolf.
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