Washington (EFE, AFP, El Mundo) - Estados Unidos lanzó ayer una dura advertencia a Corea del Norte, país que ha decidido reactivar su programa nuclear, recordándole que las fuerzas armadas norteamericanas son capaces de librar dos guerras regionales al mismo tiempo.
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El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo en una conferencia de prensa que «sería un error presumir que estamos distraídos» por las exigencias de la campaña en Afganistán, la lucha contra el terrorismo y las presiones sobre Irak.
La severa advertencia fue formulada por Rumsfeld mientras el secretario de Estado, Colin Powell, continuó por tercer día consecutivo sus esfuerzos para disuadir «pacíficamente» a Corea del Norte de sus decisiones en materia nuclear, para lo que se puso en contacto telefónico con los jefes diplomáticos de Rusia y Francia.
El responsable de la política internacional estadounidense habló por teléfono el sábado y domingo últimos con los ministros de Exteriores de Rusia, Japón, China y Corea del Norte, y ayer de nuevo conversó con el jefe de la diplomacia rusa, Igor Ivanov, y el francés Dominique de Villepin. Rusia, por su parte, advirtió a Washington contra un chantaje económico a Pyongyang, al que calificó de «peligroso».
Al formular la advertencia a Corea del Norte, Rumsfeld dijo que «somos perfectamente capaces de hacer lo que sea necesario» en caso de que EE.UU. se vea forzado a librar más de una guerra regional de grandes proporciones.
El jefe del Pentágono hizo énfasis en que Estados Unidos «tiene la capacidad para luchar en dos conflictos regionales mayores, y de triunfar decisivamente en uno para rápidamente centrarse en la resolución del segundo» de forma inmediata. «No hay ninguna duda sobre esto», precisó.
No obstante, en concordancia con la política del presidente George W. Bush de buscar una salida pacífica con Corea del Norte, Rumsfeld explicó que las fricciones con ese país tras poner en funcionamiento de nuevo un reactor nuclear paralizado «no tienen el mismo carácter que la situación con Irak». Analistas explican el tratamiento más suave dado por la Casa Blanca al régimen norcoreano en el hecho de que ese país ha desarrollado efectivamente armas nucleares, capaces de alcanzar diversos blancos en la región debido al desarrollo de sofisticados misiles. Una guerra en la península coreana dejaría un millón de muertos en los primeros tres días de hostilidades, se estima.
Bush, que ha incluido a Corea del Norte en lo que llama «el eje del mal» junto con Irán e Irak, se ha involucrado directamente en los esfuerzos diplomáticos para disuadir a las autoridades norcoreanas de que no desarrollen sus programas nucleares. El secretario de Defensa indicó que «cada uno de los países del 'eje del mal' representa una amenaza diferente», y re-saltó que los problemas con Irak han derivado de sus tradicionales violaciones de los mandatos de la ONU para su desarme.
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