Varias ONG egipcias que desplegaron a cientos de observadores denunciaron irregularidades. Las acusaciones más graves fueron las de la Organización Egipcia de los Derechos Humanos (EOHR). Dos horas después de iniciados los comicios, la todopoderosa Comisión Electoral anunció que permitía el ingreso de observadores independientes a los centros de votación.
Algunos jueces habían expresado sospechas de que el gobierno buscaría aumentar la participación para legitimar la casi segura victoria de Mubarak, apodado «El jefe», o «El último faraón», quien triunfó en las últimas cuatro elecciones.
Este ex coronel de la Fuerza Aérea, de 77 años, que gobierna Egipto desde 1981 en estrecha alianza con Estados Unidos, se enfrenta por primera vez con otros candidatos, en este caso nueve, la mayoría desconocidos incluso para los egipcios.
Dejá tu comentario