28 de febrero 2002 - 00:00

Aprobó Londres la clonación humana

Aprobó Londres la clonación humana
Londres (Reuters-AFP-EFE) - La Cámara de los Lores dio luz verde ayer en Gran Bretaña a la clonación de embriones humanos con la condición de que sean utilizados para fines exclusivamente terapéuticos y bajo estrictas condiciones de control.

La medida, adoptada por un comité especial de la Cámara alta británica, abre una esperanza para la curación de enfermedades genéticas degenerativas, pero reavivó la discusión ética en torno a la clonación.

Las células madre embrionarias tienen el potencial de desarrollarse en cualquier tipo de células del cuerpo y pueden ser usadas para el tratamiento de la diabetes, la insuficiencia cardíaca y el mal de Parkinson, entre otras enfermedades.

La decisión fue bien recibida entre especialistas que creen que es necesario encontrar nuevas formas para regenerar nervios, músculos, cartílagos y otros tejidos que podrían ser utilizados en trasplantes a enfermos terminales y personas con impedimentos.

El comité parlamentario aclaró que la clonación terapéutica de embriones sólo será autorizada cuando haya «una necesidad demostrable y excepcional que no pueda ser satisfecha por otros medios».

Los laboratorios deberán priorizar el uso de embriones «sobrantes» de tratamientos de fertilización artificial o aquellos donados específicamente para su uso científico y que en todos los casos tengan no más de 14 días de desarrollo.

También se recomendó al gobierno británico establecer cuanto antes un banco de células madre, porque según el comité, se necesita una «efectiva maquinaria para su custodia» a fin de asegurar su pureza y controlar su uso para investigación.

El órgano encargado de los controles será la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA, según sus siglas en inglés), que en las próximas semanas empezará a expedir las licencias.

El director del comité encargado de aprobar la ley,
Richard Harries, reconoció que «las investigaciones con embriones humanos generan preocupaciones morales, éticas y científicas de las cuales hay muchos puntos de vista».

No obstante, afirmó que «tras analizar todos los problemas de manera detenida, el comité decidió que no sería justo prohibir todas las investigaciones con embriones, las cuales serán, además, reguladas por la HFEA».

Miembros activistas del grupo Prolife criticaron la decisión de los lores y denunciaron una campaña del gobierno para hacer creer que la clonación terapéutica no es clonación.

«Toda esta campaña gubernamental ha sido armada para esconder otros intereses», dijo
Peter Garrett, director de esa organización.

El gobierno británico había aprobado en 1990 una ley diseñada para impedir la producción y copia de embriones humanos por considerarla «antiética».

La clonación de seres humanos seguirá prohibida en Gran Bretaña, pero los críticos temen que el comienzo de las investigaciones sea ahora el primer paso hacia la llamada clonación reproductiva.

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